Heredarás mis taras. Cada nuevo gobierno es heredero universal del inmediato e incluso del mediato. Es la tradicional herencia maldita. Se reciben, por ley o por transmisión cuasi genética, deudas pendientes, contratos incumplidos, obras fantasma o a medias, mañas de corrupción e impunidad, técnicas para detener la peña, para dar atol con el dedo y taparle el ojo a mi amigo el macho, atcétera. Son taras heredadas -genes socio/políticos- que sólo el tiempo torna soportables e incluso deseables para gobernabilidad del nuevo régimen que, a su vez, heredará en otro (el mismo) ejercicio cuatrienal. En todo pésimo gobierno anida la excusa y el descargo de ser producto de la fatal herencia. ¿Y quién reniega de sus ancestros frente al espejo?
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Vacaciones económicas. Ante los evidentes síntomas de fatiga o cansancio que demuestra la economía nacional, luego de varios meses de intensa aceleración en cuestas y montañas del país, los expertos consultados recomiendan de urgencia unas merecidas vacaciones de descanso a nuestra economía en las soleadas playas de Mallami, Cancún o las islas San Andrés; un reposo no muy largo ni muy corto, a manera de que recupere las fuerzas perdidas mediante un buen bronceado, exquisitas viandas internacionales, la vista de exuberantes patojas en simbólicos biquinis, el olvido momentáneo de la pobreza, ignorancia y enfermedades crónicas de la otrora tierra del quetzal, en fin, todo ello para que a su regreso la economía nacional, plenamente restablecida, oprima el mágico acelerador emprendedor, competitivo y por demás exitoso que la caracteriza.
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Tafetanes del Congreso. Uno de los más exclusivos estamentos sociales donde la magdalena siempre está para tafetanes es el honorable. La magdalena allí afincada, por tafetanes no puede quejarse, incluso desde antes de la postergada consolidación democrática. Al contrario de muchas otras magdalenas estatales que deben conformarse con telitas de paca, con burda lona, costales viejos, cartón, nailon, e incluso andar mostrando su desnudez, la magdalena del Congreso no únicamente se engalana con costosos tafetanes italianos, belgas y holandeses para la alta costura que nos tiene tuertos a los contribuyentes; también se peina, es visitada por la manicura y se baña en jacuzzi todos los días, incluidos sábados, domingo y días festivos. (Otra privilegiada magdalena que siempre está para suntuosos tafetanes es la incrustada en la corporación municipal capitalina, con ílvaro el Soberbio como cetro y corona; muy al margen de basureros clandestinos, escasez de agua potable, trastorno vial, el hoyo del barrio San Anonio, dudosos arbitrios…).
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Nota social retardada. En solemne acto de hipocresía y doble moral, la hija del genocida, ataviada cual condesa en decadencia, actual consorte de cierto congresista judío gringo, asistió en primera fila (28 de enero) a la ceremonia de conmemoración del Holocausto, pero no el holocausto palestino ni mucho menos el holocausto guatemalteco que tuvo su peor época en los año 1980-1983, sino el perpetrado por Adolf Hitler y sus secuaces, con asesoría técnica y sentimental de Efraín el Anticristo. (Por cierto, las sectas protestantes todavía no saben diferenciar entre el Israel bíblico -idealizado hasta límites aberrantes- y el franjensteiano Estado sionista actual).
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Volodia Teitelboim. Un geranio ottorauliano y una pluma de quetzal sobre la tumba de ese excepcional chileno de origen judío ruso, ejemplo de consecuencia ideológica, solidez espiritual, expansión intelectual y dignidad humana.