El apoyo al Crédito Hipotecario


Recientemente el nuevo Presidente de Guatemala, Ingeniero ílvaro Colom Caballeros, se reunió con las autoridades del Crédito Hipotecario Nacional, (CHN), expresándoles su irrestricto apoyo para fortalecer sus distintos planes de trabajo.

Félix Loarca Guzmán

El Crédito Hipotecario es el único banco del Estado con más de 70 años de existencia que cumple funciones comerciales y crediticias, e históricamente ha sido un valioso auxiliar para ayudar a las personas de las clases populares a obtener préstamos destinados a satisfacer necesidades emergentes como pago de deudas, reparación y ampliación de viviendas, problemas de salud o para iniciar el montaje de un pequeño negocio.

Por tratarse de una entidad estatal, o sea que es propiedad del pueblo, sus programas no han estado dominados por la voracidad de intereses leoninos como ocurre en muchos de los bancos privados. Desdichadamente, durante algunos de los gobiernos pasados, se incurrió en el error de introducir la politización en sus actividades al grado que uno de los ex presidentes de la Junta Directiva es prófugo de la justicia a raí­z de malos manejos financieros. Además, las fusiones con el Banco del Ejército y Banoro le causaron muchas pérdidas al CHN al grado que algunos sectores expresaron pesimismo ante su futuro que en esos años aciagos se veí­a rodeado por nubarrones grises.

Oscar Berger, presidente del gobierno de la oligarquí­a, llegó al extremo de anunciar sus intenciones de privatizar este banco o convertirlo en una institución de capital mixto, con inversión del Estado y de particulares.

La decisión del actual Presidente de la República de respaldar el funcionamiento del Crédito Hipotecario Nacional con su estructura de banco estatal, estimula la aspiración de que pueda ser un valioso instrumento destinado a promover el desarrollo del paí­s mediante el apoyo a los sectores menos favorecidos con asistencia crediticia.

Además, el presidente Colom deberí­a contemplar la posibilidad de canalizar los pagos de las pensiones de los jubilados del Estado a través del Crédito Hipotecario Nacional, sustituyendo al Banrural, pues sus servicios han resultado poco eficientes. Los jubilados se quejan de mala atención al extremo que Banrural nunca les enví­a los estados de cuenta mensuales ni les devuelve los cheques pagados. Además, tarda 8 dí­as en entregarles las chequeras, cuando en otros bancos del sistema, ese trámite requiere de dos a tres dí­as máximo.

La percepción general es que Banrural sólo se está aprovechando de los fondos de las jubilaciones para fortalecer su posición financiera. Los jubilados piensan que recibirí­an un mejor trato en el Crédito Hipotecario Nacional, que cuenta con agencias en todo el paí­s.