Israel reforzó hoy su dispositivo de seguridad tras el atentado suicida de ayer en Dimona (sur) y quiere proteger su frontera con Egipto por temor a ataques palestinos desde el Sinaí.
«Nuestras fuerzas fueron puestas en estado de alerta avanzado, pues tememos una ola de atentados terroristas, tras el atentado de ayer en Dimona», que causó la muerte de una israelí y la de dos kamikazes palestinos, declaró a la radio pública el comandante de la policía, Bertie Ohayon.
El estado de alerta avanzado precede al del estado de emergencia.
«Hemos movilizado a miles de policías y guardias fronterizos apoyados por voluntarios, para vigilar los sectores de alta densidad de población y las zonas sensibles, en especial a lo largo de la frontera con Egipto», agregó Ohayon.
El atentado suicida de Dimona, el primero desde hace un año, fue reivindicado por las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, una nebulosa de grupos que se reivindican del movimiento Fatah del presidente palestino Mahmud Abas.
El presidente israelí, Shimon Peres, denunció que el atentado se proponía «matar toda posibilidad de paz», en momentos en que la Autoridad Palestina de Abas e Israel llevan a cabo negociaciones con la meta de firmar un difícil acuerdo de paz antes de fin de año.
Un responsable de los Mártires de Al Aqsa, Abu Al Walid, afirmó que en el atentado estuvieron implicados otros dos grupos armados y dos kamikazes procedentes de la franja de Gaza, controlada por el movimiento fundamentalista Hamas.
Israel impuso un bloqueo a Gaza el 17 de enero, pero el día 23 activistas palestinos abrieron con explosivos la frontera de ese territorio con Egipto; centenares de miles de palestinos se precipitaron desde entonces hasta ayer pasado, cuando la frontera volvió a quedar sellada, a la parte de la ciudad de Rafah situada en el Sinaí egipcio, para abastecerse en productos de primera necesidad.
«Ahora hay una autopista con dos vías entre la franja de Gaza y Egipto, y cualquier terrorista puede infiltrarse en nuestro territorio desde el Sinaí, pues la puerta está abierta a los kamikazes», afirmó a la radio pública el ministro israelí de Infraestructura, Binyamin Ben Eliezer.
«Israel debe considerar como un proyecto nacional la construcción de aquí a un año de una barrera a lo largo de su frontera con Egipto», que vaya a lo largo de 240 km desde el sur de la franja de Gaza hasta la estación balnearia de Eilat (Mar rojo), agregó.
Un foro en la presidencia del Consejo en Jerusalén examinará mañana la situación de la frontera de Egipto con Gaza y con Israel, indicó un alto responsable israelí que pidió el anonimato.
«La ministra de Relaciones exteriores, Tzipi Livni, estima que Egipto tendría que aumentar de 750 a 1 mil 500 el número de policías desplegados a lo largo de la frontera con la franja de Gaza», afirmó.
Según el acuerdo israelo-egipcio de agosto de 2005, concluido antes de la retirada israelí de la franja de Gaza, Egipto puede desplegar 750 policías a lo largo de su frontera de 14 km con la franja de Gaza.
Los medios de prensa israelíes afirmaron sin embargo que los kamikazes venían de Hebrón, en Cisjordania.
En ese sector, un segmento de 60 km de la barrera de seguridad que Israel construye en Cisjordania no está terminado por problemas de financiamiento o por demandas ante la Corte Suprema presentadas por palestinos o ecologistas.