Los ambientalistas le llaman «cinturón ecológico metropolitano» a 22 pequeñas reservas naturales ubicadas en la Ciudad de Guatemala, donde se resguarda la flora y fauna que sobrevivió al paso de las constructoras y proyectos urbanísticos.
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Preocupados por el crecimiento demográfico y sus impactos en el medio ambiente, activistas de diversas organizaciones ambientalistas recorrieron los principales puntos verdes de la ciudad que conforman el cinturón ecológico metropolitano.
La mayoría son barrancos y áreas inclinadas con una importante cantidad de árboles y plantas, que por medio de procesos químicos-orgánicos consiguen filtrar los gases contaminantes que emanan de los vehículos y la industria de la Ciudad, para producir aire limpio.
El objetivo del recorrido es reconocer los lugares más importantes para la conservación de los recursos hídricos y la protección de la biodiversidad que se encuentra amenazada con el crecimiento de las zonas urbanísticas.
Marco Vinicio Cerezo Blandón, aspirante a la presidencia de las pasadas elecciones, dirigió los recorridos que iniciaron en el Parque Ecológico Cayalá, el cual ya es considerado como un territorio protegido por el Estado.
El político y ambientalista indicó después de la jornada electoral que continuaría trabajando en proyectos personales, específicamente en programas ambientalistas para la conservación y protección de los recursos naturales.
Los esfuerzos de la cruzada ambientalista están dirigidos a llamar la atención de las autoridades centrales y gobiernos municipales que tienen jurisdicción sobre las áreas boscosas para que éstas sean reconocidas oficialmente como áreas protegidas.
Cristofer López, activista de la Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (Fundaeco), indicó que las áreas verdes, además de ser necesarias como espacios para el esparcimiento y recreación de las personas, son fundamentales para mantener la continuidad en el ciclo de lluvias y controlar la temperatura del medio ambiente.
Por lo tanto, Fundaeco propone que se realicen trabajos investigativos a profundidad para detectar todos los puntos verdes que se encuentran dentro de las ciudades y zonas urbanas para que sean conservados por sus autoridades, y los ciudadanos, además de que se incrementen los controles sobre la expansión de las industrias y viviendas capitalinas.
«Esperamos que nuestra propuesta sea escuchada por la municipalidad de Guatemala, ya que nuestra intención es preservar los recursos necesarios para nuestra existencia y la de las futuras generaciones», puntualizó López.