Inicia el «supermartes»


John McCain, senador de Arizona, realiza campaña en Nueva York, el estado donde más temprano iniciaron las primarias de hoy. McCain tiene enormes posibilidades de quedar ratificado hoy como el candidato republicano.

Los estadounidenses se pronuncian hoy en una veintena de estados en las elecciones primarias con vistas a la carrera presidencial de noviembre, pero el gran protagonista es el bando demócrata, donde sigue sin despejarse la incógnita del duelo Hillary Clinton-Barack Obama.


Del lado republicano, el gran favorito es el senador por Arizona, John McCain, quien llega a este «supermartes» fortalecido con sus victorias en New Hampshire, y los sureños Carolina del Sur y Florida, y con un único adversario de peso, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.

El nombre del próximo presidente de Estados Unidos deberí­a surgir, entonces, de entre estos cuatro favoritos: los demócratas Clinton y Obama, y los republicanos McCain y Romney.

La senadora por Nueva York aspira a ser la primera mujer presidenta del paí­s, mientras que su colega de Illinois quiere por su lado bautizarse como el primer negro en dirigir la Casa Blanca.

Por su parte y con 72 años, McCain serí­a el jefe de Estado más anciano en entrar en funciones, cuando en enero de 2009 se concrete el traspaso de mando. En el caso de Romney, se tratarí­a del primer presidente estadounidense mormón.

El «supermartes» dio inicio con la apertura de las primeras mesas en el Estado de Nueva York a las cinco de la mañana (hora de Guatemala), y comenzará a definirse cuando cierren las últimas, diez de la noche (hora de Guatemala) en California.

Los últimos sondeos prevén una reñida competencia entre Clinton y Obama, particularmente en California, un estado clave dado que otorga el mayor número de delegados a la convención demócrata, prevista para fines de agosto en Denver (Colorado), de la cual surgirá el candidato presidencial.

Para ganar la nominación del partido, los aspirantes necesitan el apoyo de al menos 2.025 de los 4 mil 049 delegados (de los cuales 796 «superdelegados» libres de elegir al candidato de su preferencia) que irán a la convención.

Y de las primarias del «supermartes» surgirán los nombres de 2.084 delegados, de los cuales 392 serán «superdelegados».

No obstante, la definición de un gran favorito hoy es incierta en el campo demócrata, debido a su complejo sistema de adjudicación de delegados. La cantidad de representantes de cada precandidato en la convención del partido se define según los respectivos resultados en las circunscripciones electorales, pero también a nivel estatal.

Clinton confí­a en adjudicarse el estado del que es senadora, Nueva York, pero también aspira a ganar en el vecino Nueva Jersey, en California y en Arkansas, donde supo ser Primera Dama cuando su esposo, Bill Clinton, era gobernador.

Obama por su parte apunta al estado que lo eligió senador, Illinois, pero también a Georgia y a varios estados donde las primarias serán celebradas en caucus o asambleas de electores, como Minesota.

Del lado republicano, McCain parece llevar las de ganar y los sondeos lo colocan al frente en California, Nueva York y Nueva Jersey. Pero mientras Romney apunta a estados de menor peso, el veterano héroe de Vietnam se enfrenta también al ex pastor bautista Mike Huckabee -con aspiraciones en el sur religioso- y al representante de Texas Ron Paul, aún en carrera.

Para ganar la candidatura republicana, se necesita el apoyo de 1 mil 191 de los 2 mil 380 delegados (incluidos 576 «superdelegados») esperados en la convención. En el «supermartes» se definirán los nombres de 1 mil 081 representantes (de ellos 133 «superdelegados»).

Si hoy no surge ningún claro favorito -en cualquiera de los bandos-, habrá que esperar a las siguientes citas partidarias, de las cuales las más importantes están fijadas para el 9 y 12 de febrero, y el 4 de marzo.

Espera


Los principales aspirantes estadounidenses comenzaron a votar hoy durante las primarias nacionales, antes de una larga velada electoral que podrí­a coronar al republicano John McCain y distinguir entre Hillary Clinton y Barack Obama al favorito demócrata.

Hillary Clinton, sonriente, votó temprano por la mañana en el pueblo de Chappagua (estado de Nueva York), donde ella y su marido Bill Clinton compraron una casa neocolonial antes de su elección al Senado en 2000. Previamente habí­a sido entrevistada por varios medios.

Clinton opinó que «la carrera para la nominación del partido será muy disputada». «Pienso que es algo bueno -agregó a la cadena NBC- porque cuanto más gente participe y se interese por los problemas será mejor para los demócratas».

Su adversario Barack Obama, cuyo estado de Illinois (norte) también organiza primarias, es esperado en Chicago para comienzos de la tarde, luego de una maratón de casi 30 entrevistas.

«No creo que hoy sea decisivo, pero pienso que nos dará un buen indicio sobre quién representa mejor las preocupaciones de los electores», declaró Obama a NBC.

En tanto, el favorito republicano John McCain tiene previsto llegar a su bastión de Phoenix (Arizona, oeste) donde planea dar su última rueda de prensa antes de votar, para luego esperar los resultados en un hotel con una vista espectacular al desierto de Sonora.

McCain prometió ganar la nominación de su partido y vencer a los demócratas en la ruta a la Casa Blanca. «Vamos a ganar hoy, vamos a ganar la nominación y vamos a ganar la Presidencia», dijo a un grupo de seguidores reunidos en el centro de Nueva York al comienzo de la jornada electoral.

Su rival Mitt Romney, que podrí­a ver definitivamente escapar la investidura, votará a comienzos de la tarde en Belmont, en las afueras de Boston (Massachussets), donde pasará el resto de la velada electoral.