El dólar ganó Q0.03 en el tipo de cambio frente al quetzal en el último día de enero, debido, en parte, a la alta demanda de divisas estadounidenses para la compra de mercadería en el extranjero y el inicio de nuevos contratos de negocios.
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El dólar estadounidense se situó al 30 de enero en Q7.746, mientras que un día después su costo se había incrementado hasta Q7.781, según el Banco de Guatemala.
Desde finales de enero 2007 hasta la fecha el precio del dólar ha aumentado 0.52% en su cotización frente al quetzal, de acuerdo a fuentes oficiales.
La leve devaluación del quetzal en enero es una tendencia normal que obedece al aumento en la demanda de dólares por parte del sector comercial para adquirir nueva mercadería después de una alta jornada de consumo durante la temporada navideña en diciembre del año anterior.
Asimismo, el inicio de un nuevo año también conlleva a la renegociación de contratos y la apertura de nuevos convenios comerciales, por lo que la demanda de la moneda estadounidense aumenta en esta época del año.
Julio Suárez, vicepresidente del Banco de Guatemala, (Banguat), indicó que el incremento en el precio de los billetes verdes durante enero es un patrón que se repite anualmente debido a la necesidad que tiene la mayoría de comercios para reponer inventarios después de las ventas y liquidaciones postnavideñas.
El funcionario indicó que el comportamiento histórico siempre apunta a que el dólar se fortalece en el primer mes del año, sin embargo, el cambio no es abrupto y permanece dentro de los parámetros normales. «Era lo que esperábamos», señaló.
Situaciones independientes
Carlos González, economista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), resalta que casi siempre las pequeñas variaciones en el mercado cambiario, como las evidenciadas a finales de enero, son producto de transacciones individuales en el mercado internacional.
«Es probable que una compañía petrolera haya concretado un negocio o una transnacional renueve su maquinaria; son cambios que afectan durante dos o tres días el tipo de cambio, pero después todo vuelve a la normalidad, no hay porque alarmarse», puntualizó González.
Pese a que el tipo de cambio establecido en Guatemala es libre y evoluciona según la ley de la oferta y demanda, el Banguat posee suficientes reservas monetarias en monto y cobertura para ser utilizado en caso exista una descompensación abrupta en el tipo de cambio.
La Sección de Operaciones Extranjeras del Banguat reportó un saldo de Q4,317,771,056.11 en las reservas internacionales al 30 de enero.
Torrentes externos
La reducción a 3% de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense y los paquetes de incentivos anunciados por el presidente George W. Bush para promover un crecimiento «moderado» serán factores que incidirán en la economía mundial, incluyendo la de Guatemala.
Maúl no descarta que el torrente de remesas enviadas a Guatemala se incremente en pequeña proporción en los próximos meses, debido a la inyección de vitalidad en el comercio norteamericano por las medidas implementadas por su gobierno.
Uno de los efectos del ingreso de billetes verdes producto de las remesas en los próximos meses podría promover la depreciación del dólar además de la tendencia histórica que refiere que éste estaría en declive en febrero, sin embargo, el Banguat mantiene la calma esperando con tranquilidad un año más de estabilidad cambiaria.
Para el Banguat el tipo de cambio ha sido un ejemplo de estabilidad, ya que durante 2007 no se requirió de medidas para encauzar a la divisa dentro de los parámetros aceptables y se espera que en el presente ciclo no existan turbulencias que obliguen a modificar las políticas cambiarias.
Hugo Maúl, analista económico del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) considera que los cambios en las cotizaciones monetarias no son significativos, por lo tanto se ha demostrado bienestar en el clima de negocios del país, de tal forma que se percibe a Guatemala como un lugar seguro para invertir.
Con un eventual fortalecimiento del dólar se esperaría que el sector exportador se beneficie, recibiendo más quetzales por su producción, por otra parte, las consecuencias serían desfavorables para las importaciones, especialmente la factura petrolera, ya que su valor se incrementaría, asegura Maúl.