Un atentado suicida se produjo en Israel hoy, por primera vez en un año, matando en la ciudad de Dimona (sur) a una israelí y provocando la muerte de dos kamikazes palestinos procedentes de Gaza, además de 11 heridos.
Este ataque, que fue reivindicado por un grupo armado surgido del Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, se produjo a las dos de la mañana (hora de Guatemala) en un centro comercial de Dimona, una ciudad de 40 mil habitantes situada en el desierto de Neguev.
«La explosión causó la muerte de una civil israelí y dejó 11 heridos, uno de ellos en estado grave», declaró Eli Bin, el director general del Magen David Adom, el servicio israelí de socorros.
Los dos kamikazes murieron. Uno de ellos falleció al detonar su cinturón de explosivos, y un oficial de policía de una unidad de elite que se encontraba allí mató al otro, según el portavoz del Magen David Adom.
El cinturón de explosivos del segundo kamikaze no estalló y fue neutralizado por los artificieros de la policía.
El presidente de Israel, Shimon Peres, denunció a «los abyectos terroristas que quieren asesinar a mujeres y niños inocentes y matar desde el inicio toda probabilidad de paz», en un mensaje enviado a la municipalidad de Dimona.
Un responsable de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, surgidas del movimiento Fatah del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, afirmó que este ataque fue llevado a cabo en forma conjunta con otros dos grupos armados por dos kamikazes originarios de Gaza.
Las Brigadas están integradas por decenas de grupos armados diseminados en Cisjordania y la franja de Gaza, bajo las órdenes de los jefes locales, sin dirección central.
Durante una conferencia de prensa en Gaza, un jefe enmascarado de las Brigadas de Al Aqsa dijo que los dos kamikazes pasaron directamente de la franja de Gaza a Israel sin atravesar el Sinaí egipcio, como sugirieron los medios de comunicación israelíes.
Cientos de miles de palestinos entraron en los últimos días al territorio egipcio procedentes de Gaza, gracias a la destrucción parcial del muro fronterizo por los islamistas, en reacción al bloqueo del territorio impuesto por Israel a la Franja de Gaza desde el 17 de enero.
El ejército y la policía israelíes estaban en estado de alerta a lo largo de la frontera egipcia en los últimos días, teniendo en cuenta el riesgo de «infiltraciones terroristas», según las autoridades.
La Autoridad Palestina condenó este atentado «contra civiles», condenando al mismo tiempo una operación del ejército israelí en Qabatiya (Cisjordania), durante la cual murieron dos activistas de Yihad Islámica hoy por la mañana.
Pocas horas después del atentado, Amer Al Qarmut, uno de los jefes de los Comités de Resistencia Popular, un grupo armado palestino, también perdió la vida en un ataque aéreo israelí en el norte de la franja de Gaza.
El Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica palestino), en el poder en Gaza, calificó en cambio este atentado suicida de «acto heroico», afirmando que era «una respuesta natural a los crímenes de la ocupación».
Dimona es una ciudad pobre del sur de Israel cerca de la cual se construyó en los años «60, con asistencia técnica de Francia, un reactor nuclear.
El último atentado suicida en Israel se había producido en enero de 2007, cuando un kamikaze hizo estallar la carga explosiva que llevaba encima en una panadería de Eilat, un balneario en el sur del Estado hebreo, matando a tres israelíes.