Acceso al agua, un derecho no reconocido


Pese a que en el área rural el agua es un recurso con mayor abundancia, la falta de tuberí­a hace que los habitantes no puedan acceder con facilidad a ella.

Pese a ser un lí­quido de vital importancia para la sobrevivencia de los seres humanos, el servicio del agua es percibido como un negocio y no un derecho humano fundamental.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Diversas organizaciones sociales y ambientalistas se han pronunciado contra la intervención de intereses mercantilistas en la proveedurí­a del servicio de agua potable, argumentando que el vital lí­quido es de suma importancia para la sobrevivencia de los seres humanos y no un negocio con el que se pueda lucrar.

Los ambientalistas consideran que la irregularidad del servicio municipal es una de las principales causas que han ocasionado la comercialización, en tanto que los vecinos se ven obligados a comprar el agua a empresas privadas, a precios que sobrepasan su capacidad.

En la Ciudad de Guatemala operan más de 33 empresas que se dedican a la venta y distribución de agua potable, sus principales clientes son los vecinos de las zonas 3, 7, 18,19 y 21, donde el servicio del agua es inconstante.

José Manuel Chacón, activista de la agrupación ambientalista Madre Selva, considera de suma importancia la aprobación de una ley para evitar que personas individuales acaparen el agua potable, y empresas privadas presten el servicio.

«El principal problema de las zonas urbanas es el mal servicio municipal que obliga a los usuarios a comprar el agua a empresas privadas, mientras que en las zonas rurales es común que los dueños de fincas desví­en rí­os y acaparen las fuentes de agua para abastecerse y dejar sin nada a la población», indica.

Según Chacón, adicionalmente a la distribución del agua también es necesario que las autoridades del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) estén al pendiente de la calidad del agua, para evitar que agentes contaminantes ocasionen problemas de salud en los usuarios.

Nelda Arzú, gerente del Instituto de Fomento Municipal (Infom), reconoce que el problema es grave, ya que a pesar de existir suficiente agua en el subsuelo del paí­s para cumplir con la demanda, aún es necesario realizar fuertes inversiones para ampliar la red de distribución.

La funcionaria indicó que el Banco Interamericano de Desarrollo se encuentra trabajando con las comunidades más afectadas por la falta de agua, en proyectos de perforación de pozos comunales y redes de distribución.

La iniciativa para una ley de agua ya fue presentada en el Congreso de la República, sin embargo la aprobación de esta dependerá de la voluntad de los legisladores y su interés para preservar el recurso.

«El principal problema de las zonas urbanas es el mal servicio municipal que obliga a los usuarios a comprar el agua a empresas privadas, mientras que en las zonas rurales es común que los dueños de fincas desví­en rí­os y acaparen las fuentes de agua para abastecerse y dejar sin nada a la población.»

José Manuel Chacón

ambientalista