La venta de viviendas nuevas en Estados Unidos cayó a su nivel más bajo en 12 años en diciembre, bajando 4,7% en relación a noviembre, al tiempo que los precios se hundieron.
«La crisis en el sector residencial se agrava con más ajustes a la baja de las ventas y de los precios» de las viviendas, resumió Marie-Pierre Ripert, economista de Natixis.
Las ventas de viviendas nuevas se situaron en 604 mil unidades (en ritmo anual), cuando los analistas preveían 645 mil ventas. Se trata del nivel más bajo registrado desde febrero de 1995 (559 mil unidades).
Además, los datos de noviembre fueron revisados en neta baja, a 634 mil ventas en lugar de las 647 mil anunciadas antes.
Sobre un año, las ventas cayeron 40,7% en diciembre, su mayor caída desde setiembre de 1981.
«Las cifras de diciembre son decepcionantes desde todo punto de vista», subrayó Patrick Newport, economista de Global Insight.
El mercado inmobiliario residencial es una de las principales preocupaciones de los analistas, que temen sus repercusiones sobre el resto de la economía, principalmente que la debilidad del sector provoque un descenso del consumo, uno de los motores del crecimiento.
Es otra mala noticia para la administración del presidente George W. Bush, que debe pronunciar su último discurso sobre el estado de la unión, y para la Reserva Federal, que tendría una razón adicional para reducir otra vez sus tasas, en su próxima reunión, hoy y mañana.
Al descenso de la actividad en el mercado inmobiliario, se agrega una degradación espectacular del monto de las transacciones.
En diciembre, los precios promedio bajaron 10,4% en relación al mismo mes del año anterior, para situarse en 219.200 dólares, su nivel más bajo desde setiembre de 2004. En relación a noviembre, la caída fue de 10,8%.
íšnico consuelo, los precios promedio se mantuvieron estables en el año, situándose en 246.900 dólares contra 246.500 USD en 2006 ( 0,2%).
El descenso de las ventas en noviembre se explica por una caída en el Oeste (-6,0%) y en el Sur (-6,5%) y por una baja menos marcada en el Mediooeste (-1,2%). Por el contrario, en el noreste, las ventas subieron 6,0%.
Esta nueva señal de la profundiad de la crisis inmobiliaria alimenta las expectativas de una nueva flexibilización de la política monetaria en Estados Unidos.
La caída «peor que lo esperado» de las ventas de viviendas nuevas en diciembre «podría alimentar la idea de que la Fed debería bajar otra vez netamente sus tasas», estimó el viernes Peter Cardillo, analista de Avalon Partners.
La Reserva Federal estadounidense debe tomar una nueva decisión de política monetaria mañana, una semana después de haber reducido de urgencia su principal tasa de interés en 0,75 punto porcentual, a 3,5%.
Desde el punto de vista político, estos nuevos síntomas sobre la amenaza de recesión que pesa sobre la primera economía mundial hacen tanto más urgente la aprobación del plan de reactivación presupuestaria anunciada por Bush.
El viernes, Bush exhortó al Congreso a aprobar «lo antes posible» y tal cual le fue enviado, el plan para estimular la economía, amenazada de entrar en recesión, y que fuera acordado por los líderes del Congreso de ambos partidos un día antes.
El proyecto, por unos 145 mil millones de dólares, prevé inyectar rápidamente dinero en los hogares y las empresas, pero debe recibir antes la aprobación del legislativo, y principalmente del Senado, donde se anuncia problemática.