Durante la administración del ex presidente í“scar Berger ocurrieron 11 mil 483 muertes violentas, según el informe del departamento de investigación del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM).
lahora@lahora.com.gt
Según el informe, la buena voluntad de los ministros que dirigieron la cartera de Gobernación durante la gestión de Berger, no fue suficiente para frenar la tasa de asesinatos y homicidios que le costaron la vida a miles de personas.
La declaración del GAM advierte que los hallazgos en los que se demuestra la implicación de oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC) en hechos de violencia, incluyendo el asesinato de tres parlamentarios salvadoreños y su piloto, deterioran aún más los resultados del trabajo realizado por el Ministerio de Gobernación.
No menos alarmante fue el asesinato de los agentes policíacos que habrían participado en este hecho y las ejecuciones extrajudiciales que ocurrieron en meses posteriores, en los que también se vinculó a la PNC.
La evolución
Las estimaciones del GAM apuntan que en el 2004, durante la gestión de Carlos Vielmann al frente del ministerio de Gobernación, fallecieron de forma violenta alrededor de 2 mil 203 personas; un leve descenso se percibe en el 2005, cuando se considera que fueron 2 mil 062.
El año 2006 se caracterizó por ser el más «sanguinario» de la administración Berger, ya que se estima que 3 mil 868 personas perecieron violentamente. La campaña proselitista previa a las elecciones generales estuvo marcada por varios crímenes vinculados a diferencias políticas.
El descenso en las cifras de violencia fue marcado a partir de marzo de 2007 cuando Adela de Torrebiarte tomó posesión en el ministerio del interior, aproximadamente 3 mil 319 muertes se contabilizaron.
«Es necesario fortalecer a la inteligencia civil, incluyendo a la PNC (…) con más agentes y mejor preparados se puede hacer un buen trabajo», afirma De Torrebiarte.
Perspectivas
A criterio de los analistas del GAM, la violencia será mayor en los próximos cuatro años. «El punto débil del gobierno del presidente ílvaro Colom será la falta de capacidad de las fuerzas de seguridad para contrarrestar la violencia».
Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack, estima que será necesario que el gobierno trabaje planes integrales y estrategias de mediano y largo plazo contra la delincuencia común y la proliferación de las pandillas juveniles.
Ibarra argumenta que también es necesario realizar fuertes inversiones para desmantelar las redes del crimen organizado, además de implementar políticas de Estado encaminadas a fortalecer la inteligencia civil.