Con una variedad de identidades y pseudónimos, el inteligente y sofisticado asesino se las arregla para burlar las complejidades de las políticas internacionales de la época durante casi 20 años, mientras forma y dirige una organización mundial responsable por las matanzas, secuestros y atentados más espectaculares que tomaron lugar en diferentes partes del mundo durante los últimos años de la Guerra Fría. Siendo al mismo tiempo una figura de extrema izquierda y un mercenario oportunista, sus comienzos como terrorista se remontan a 1973 cuando se hace miembro de la Organización para la Liberación de Palestina.
