Morales cumple dos años de mandato


Evo Morales, presidente de Bolivia, y el ex portero de la Selección Paraguaya, José Luis Chilavert, durante la inauguración del campeonato de fútbol ayer. Morales estará cumpliendo mañana dos años en el poder.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, celebrará mañana dos años de gestión en medio de una aguda crisis polí­tica que mantiene en vilo al paí­s y confrontado con la oposición en torno a la nueva Constitución, las autonomí­as y presupuestos regionales, puntos neurálgicos y hasta ahora irreconciliables.


El primer mandatario indí­gena en la historia de Bolivia entregará en el Congreso un informe del segundo año de su mandato, en un ambiente tenso por una polarización polí­tica que amenaza con dividir al paí­s por las profundas diferencias de su gobierno con las autoridades de cinco de los nueve departamentos del paí­s.

Si en su primer año, el gobierno de Morales logró la nacionalización de hidrocarburos como su principal meta, el segundo año ha sido el de la polarización polí­tica.

Para sus adeptos, Morales ha logrado mucho más que otros presidentes, mientras que sus adversarios le acusan de priorizar su agenda polí­tica antes que la económica.

El jefe de la bancada del gobiernista Movimiento Al Socialismo (MAS) en la Cámara de Diputados, César Navarro, aseguró que entre los principales logros de Morales está el haber conseguido que el «Estado boliviano ya no esté subordinado a un mercado controlado por las compañí­as transnacionales ni a ningún interés extranjero».

A su juicio, las petroleras están subordinadas al Estado tras la nacionalización de los hidrocarburos, pilar fundamental de la gestión de Morales y fuente principal de los ingresos del erario nacional.

Sin embargo algunos analistas consideran que la polí­tica energética de Morales fue mal planificada y eso se ha convertido en un punto álgido de la relación con las regiones, pues ordenó el recorte de sus rentas petroleras para pagar un bono de vejez.

Consultado por un balance de los dos años de Morales, el senador opositor Carlos Borth indicó que «las luces son evidentemente la polí­tica hidrocarburí­fera que ha mejorado los ingresos nacionales y en lo social los bonos para los niños y ancianos que son aportes evidentes del Gobierno».

«Las sombras: la conducta, la forma de conducir el gobierno, verticalismo, confrontación, empujar al paí­s a un punto casi de ruptura», evaluó el senador.

Gran parte de las crí­ticas al gobierno se refieren a su persistencia en hacer validar una nueva Constitución, cuyo texto fue aprobado sin consenso y sin debate en diciembre en condiciones totalmente irregulares.

Los gobernadores de cuatro departamentos -Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando- respondieron aprobando estatutos autonómicos que el Gobierno considera secesionistas e ilegales.

Los dos años encuentran a Morales en un diálogo con los nueve prefectos -entre ellos cinco férreos opositores-, en busca de desactivar la crisis derivada de estos dos temas y del recorte de ingresos decidido en noviembre a las rentas de las regiones.

Bolivia cerró el 2007 con un crecimiento de 4,2%, por debajo de la previsión del Ejecutivo de 5% y con una inflación de 11,7%, por encima de la pronosticada de 4,3%, factores que han generado grandes preocupaciones para el gobierno.

«Las sombras: la conducta, la forma de conducir el Gobierno, verticalismo, confrontación, empujar al paí­s a un punto casi de ruptura.»

Carlos Borth

Senador opositor