Obama: «Marchen conmigo»


Barack Obama, precandidato presidencial de los demócratas, invitó a una marcha, emulando al lí­der de derechos civiles Martin Luther King.

«Marchen conmigo, unan su voz con la mí­a y todos juntos derribaremos los muros que nos dividen», dice Barack Obama ayer a cientos de personas en la iglesia de Ebenezer en Atlanta (Georgia), donde Martin Luther King inició el movimiento de derechos civiles.


El precandidato que quiere reconciliar a Estados Unidos consigo mismo, abogó por un discurso del mismo corte que el del premio Nobel de la paz, y cuando al final del servicio religioso entona «We shall overcome» (Venceremos), canción que simboliza la lucha por los derechos civiles, la multitud canta a coro.

La iglesia de ladrillos rojos y vidrio, construida a dos pasos de la antigua iglesia bautista de Ebenezer donde a principios de los años 1960 ofició el reverendo King, es demasiado pequeña para contener a la muchedumbre. Fuera, en medio del frí­o, cientos de personas siguen el servicio en una pantalla gigante.

En los bancos de la segunda fila, la hermana de Martin Luther King, Christine, asiente cuando el precandidato demócrata Obama habla de «unidad».

«Se dice que nuestros problemas son por culpa de los demás. Que quien se beneficia de una pensión toma el dinero de nuestros impuestos, que los inmigrantes toman nuestros trabajos. Los creyentes condenan a los que no creen y los consideran como personas inmorales, y los no creyentes piensan que los creyentes son intolerantes», martillea Obama.

Recordando las innumerables injusticias de las que fueron y continúan siendo ví­ctimas los miembros de la comunidad negra, denuncia los prejuicios de ciertos miembros de ella hacia los homosexuales o los judí­os.

«Durante demasiado tiempo nosotros (los negros) hemos considerado a los inmigrantes como rivales en vez de compañeros en la lucha por la igualdad», dice Obama.

Y este discurso de la verdad funciona. «Es cierto» gritan parroquianos de la iglesia bautista. La gente se levanta, aplaude. Algunos lloran.

Obama habló ayer, ví­spera de la celebración nacional en memoria de Martin Luther King, nacido hace 79 años, y dí­a feriado en Estados Unidos.

El reverendo Raphael Warnock, pastor de Ebenezer, juega a los inocentes cuando se sorprende por la gran cantidad de parroquianos presentes ayer en su iglesia. Recuerda que no se trata de que su iglesia tome partido por uno u otro precandidato. Aunque destaca que la lucha por los derechos civiles se mantiene «inacabada».

Una vez finalizada la ceremonia, Obama se da un baño de multitud antes de ir a depositar junto a Christine King un ramo de rosas rojas sobre la tumba de Martin Luther King y de su mujer Coretta, fallecida en 2006.

Hoy se espera en Ebenezer al ex presidente Bill Clinton, esposo de la gran rival de Obama hacia la ivnestidura demócrata para las presidenciales de noviembre, Hillary Clinton, así­ como al aspirante republicano Mike Huckabee, pastor bautista del sur, invitado personalmente a Atlanta por la sobrina de King, Alveda King.

King indicó que no apoyaba al ex gobernador de Arkansas pero que al igual que él se oponí­a al aborto y a los matrimonios homosexuales.

Intervención perturbadora


El aspirante presidencial demócrata Barack Obama criticó hoy al ex presidente estadounidense Bill Clinton, diciendo que su papel en la campaña electoral es «muy perturbador».

Clinton ha estado haciendo una fuerte campaña para su esposa Hillary, la actual lí­der en la carrera demócrata.

«El ex presidente, por quien creo que todos nosotros sentimos mucho respeto, ha llevado su campaña en nombre de su mujer a un nivel que considero muy perturbador», dijo Obama en una entrevista con el programa «Good Morning America», de la cadena ABC.

Clinton «sigue haciendo declaraciones que no están apoyadas en los hechos –tanto sobre mi historial de oposición a la guerra en Irak o sobre nuestro enfoque de organización en Las Vegas», dijo el senador por Illinois.

Obama al parecer se referí­a al comentario de Clinton de la posición de Obama sobre Irak, que calificó de «cuento de hadas», y a los esfuerzos de Clinton por evitar que el Partido Demócrata en Nevada organizara sus caucus del sábado pasado en los casinos de Las Vegas, lo cual los asesores de Hillary temí­an que favoreciera a Obama.

Antes de las primarias de New Hampshire el 7 de enero, el ex presidente rechazó la afirmación de Obama de que se habí­a opuesto a la guerra desde el principio. «Dénme un respiro. Este asunto es el mayor cuento de hadas que haya escuchado jamás», dijo Bill Clinton (1993-2001).

Al contrario de Obama, Hillary Clinton votó en el Senado de Estados Unidos la autorización de la guerra.