La lucha por los espacios físicos enfrenta a la Unidad Nacional de la Esperanza con el Frente Republicano Guatemalteco. El jefe de la bancada oficial, Mario Taracena, exige que el FRG le entregue las oficinas que han ocupado desde hace más de diez años, pues poseen el salón de sesiones más grande y solo cuentan con 14 diputados, mientras los seguidores del presidente Colom ganaron 51 escaños para el presente período. La directriz que han adoptado los diputados fue descrita por Taracena como la «ley de los macizos», lo que generará enfrentamientos entre parlamentarios, advirtió. Y aunque el oficialista dice estar de acuerdo en que se les asigne un espacio digno, declaró que se debe tomar en cuenta que «se acabó la dinastía azul», en alusión al FRG.