¿Qué candidato nos conviene?


Guillermo Wilhelm

Este sábado, en casa de unos amigos me encontré con esta pregunta, ¿qué candidato estadounidense nos conviene más? Una pregunta muy normal para el momento electoral que se está dando en ese gran paí­s del norte. Sobretodo cuando algunos sabemos que lo que pasa en la Unión Americana afecta al mundo entero. Por eso es que no son pocos los mandatarios que se encuentran preocupados de que la economí­a de Estados Unidos entre en una recesión, y es que la mayorí­a de los mortales desconocen la magnitud de ese paí­s, tanto como productor de bienes y servicios como su fuerza consumidora. Estados Unidos, dicen los expertos, produce casi un tercio del PIB mundial y consume alrededor del 25 % de lo que se produce en todo el orbe. De ahí­ la importancia que economistas y gobernantes de otras latitudes le dan a los acontecimientos que se suscitan en el coloso del norte. Entonces ya podemos imaginarnos que si la economí­a de ese paí­s cae en una recesión, nuestro comercio se verá profundamente afectado no sólo con esa nación, sino por la cadena que este fenómeno económico implica, también con otros paí­ses que verán sus economí­as más restringidas.

Actualmente nuestra relación con Estados Unidos resulta más cohesionada que en épocas anteriores, por eso mismo para nosotros los centroamericanos, los eventos y las decisiones que se dan en ese paí­s tienen un significado más relevante. Nuestra economí­a, polí­tica y los temas sociales se encuentran fuertemente vinculados a los acontecimientos de ese paí­s. En el tema económico y social por ejemplo, Guatemala y la mayorí­a de paí­ses de Centroamérica dependen enormemente de las remesas familiares que se originan en ese territorio. Es decir, mientras que en cualquier latitud los eventos y las decisiones que se toman en Estados Unidos siempre harán mella, a nosotros definitivamente nos va a afectar el doble.

A pesar de que las elecciones primarias en la Unión Americana apenas se inician, considero que los candidatos que más chance tienen de llegar a la Casa Blanca me resultan ser en su orden, Hillary Clinton, John Mc Cain y Barack Obama. La batalla de las primarias entre Hillary y Obama, resulta trascendental y hasta memorable, ya que por primera vez en la historia de ese paí­s, una mujer disputa con un hombre de raza negra la candidatura demócrata para la primera magistratura, situación que muestra un cambio profundo en la sociedad norteamericana. Sin embargo, una respuesta congruente a la pregunta de ¿qué candidato nos conviene más?, tendrí­a que ser la figura de John Mc Cain. A pesar de que republicanos y demócratas tienen agendas muy parecidas que provienen de las demandas de sus propios electores, entre estos tres aspirantes, es muy claro que el precandidato Mc Cain ha sido el único con el mensaje y el compromiso más abierto a una reforma migratoria que permitirí­a legalizar a los indocumentados. El senador de Arizona se ha convertido en el abogado fundamental de un trato justo a los inmigrantes. Pero la pregunta del millón resulta ser, si John Mc Cain lograra ser nominado con la candidatura republicana, será que podrá ser ajeno al naufragio gubernamental ocasionado por su correligionario, el presidente Bush. Algo difí­cil. De cualquier manera después de estas elecciones los temas torales en el Congreso serán las propuestas para mejorar la economí­a y la reforma migratoria, la cual considero legalizará de manera gradual a muchos indocumentados, aunque lo preocupante son los ingredientes letales de la HR4437 que excluirá a un grupo significativo y frenará las nuevas migraciones. Situación verdaderamente amenazante para nuestra precaria paz social.