Generación X versus Baby boomers


La «generación X» a la que pertenece Barack Obama irrumpe por primera vez en la carrera presidencial de Estados Unidos y sueña con arrebatar el poder a los «baby boomers» de Hillary Clinton.


Mientras que del lado republicano las cosas son difí­ciles de prever, en filas demócratas las primarias se definirán probablemente el «supermartes» del 5 de febrero en 20 Estados entre Clinton, ex primera dama sexagenaria favorita en las encuestas y el senador de Illinois Obama, un mestizo de 46 años.

Los «X» se autodefinen pragmáticos, progresistas y solidarios. Tienen entre 30 y 47 años, son hijos de matrimonios de «baby boomers» (entre 48 y 65 años) a menudo divorciados. Nunca antes uno de ellos habí­a aspirado a la Casa Blanca.

«La Generación X identifica a aquellos nacidos entre 1961 y 1977, año del estreno de Star Wars y la explosión del rock punk», explicó Jeff Gordinier, editor de la revista mensual norteamericana Details.

En su campaña, Obama apunta al voto de los «X» y tiene adquirido el de los menores de 30 años, la generación «Y» o «del Milenio». El senador de Illinois plantea su singularidad en términos generacionales más que de raza.

«Cada vez que ha sido necesario, una nueva generación siempre se ha puesto de pie para hacer lo que habí­a que hacer. Hoy nos están llamando otra vez, y llegó la hora de que nuestra generación responda a ese llamado», dijo Obama al anunciar hace un año su candidatura.

John Della Volpe, director del departamento de sondeos del Instituto de Ciencias Polí­ticas de Harvard, estima que la pugna será en buena medida, generacional. «Cuanto más se pasa los 40 años, más probable es que se vote por Hillary Clinton», dijo.

«El enfoque que tiene Hillary de los problemas –economí­a y sistema de salud– apela a electores más viejos, que quieren pasarla bien». 2008 es precisamente el año en que los primeros «baby boomers» comienzan a jubilarse.

«La base de apoyo de Obama -explicó Della Volpe- son los electores de menos de 30 años -los «Y»- que proveen energí­a, combustible y espí­ritu a su campaña. Consideran que el genocidio de Darfur es el tercer desafí­o en materia de polí­tica exterior para Estados Unidos, después de Irak y el terrorismo».

«Las aspiraciones polí­ticas y la agenda de esa generación está muy en lí­nea con Obama», dijo el experto. «Son espirituales y religiosos, están preocupados por el rumbo moral del paí­s, los problemas de energí­a, creen que los demás paí­ses y la ONU -no sólo Estados Unidos- deberí­an resolver las crisis».

«Hay una pugna generacional», coincide Ann Fishman, presidente de una empresa de marketing basada en Nueva York y especializada en las tendencias y comportamientos de los norteamericanos.

Según Fishman, «esta elección presidencial es única (…) sobre todo porque la «Generación X» y las siguientes pueden superar en cantidad de votos a los más viejos».

Jeff Gordinier explicó que «los «X» son reacios a apoyar un candidato, pero al mismo tiempo hay algo en Obama que está estrechamente vinculado a sus valores».

«Obama relata en su libro cuando asistió de joven en California a una manifestación contra el apartheid: creí­a en la causa, pero no estaba seguro de la eficacia de esa forma de protestar, con piquetes, carteles y cantos. Es muy honesto acerca de su escepticismo. Esa es la sensibilidad de la generación X».

«Soy cí­nico, sarcástico y tomo distancia, pero lloré cuando oí­ el discurso de Obama» en la convención demócrata en 2004, admitió Gordinier, que en marzo próximo publicará el libro «Los X salvan al mundo», un tí­tulo «semi irónico» inspirado en un poema de Jorge Luis Borges.

Elizabeth Blackney, 35 años, es escritora y como muchos «X» admira a Bono, el cantante del grupo de rock irlandés U2. Vive en Bend (Oregon, noroeste) y era republicana, pero ahora «mira hacia Obama».

Lo hace saber activamente en los «blogs» de internet donde deplora el mundo inseguro heredado de sus mayores que abandonaron sus ideales y se aferran al poder o al hedonismo: «Llegó la hora de ejercer nuestro liderazgo», dice.

«El error fundamental que comete Clinton es el siguiente: los votantes de la Generación X no van a cargar las maletas de los baby boomers. Les estamos agradecidos por nuestras libertades, pero la vida continúa», señala Blackney.

«Tenemos verdaderos desafí­os en el siglo XXI», explicó Blackney. Mencionó en particular «los problemas creados por la negligencia y el narcisismo de los baby boomers. Ellos permitieron que ocurra genocidio tras genocidio. Rwanda, Darfur. Nosotros le dimos al mundo YouTube y Google».

«La Generación X identifica a aquellos nacidos entre 1961 y 1977, año del estreno de Star Wars y la explosión del rock punk.»

Jeff Gordinier

editor de la revista mensual norteamericana Details