¡Qué luna de miel ni qué ocho cuartos! El presidente ílvaro Colom ha sido recibido con las cajas destempladas.
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Columnistas, editorialistas y políticos neoliberales le conceden énfasis al respeto a la autonomía de las instituciones descentralizadas del Estado que ostentan ese privilegio burocrático, lo que no aconteció hace cuatro años, cuando el entonces novato presidente Berger decidió arbitrariamente echar de sus cargos al Fiscal General de entonces y al Procurador General de la Nación de la época (sin seguir ningún procedimiento legal), para citar dos casos paradigmáticos, y aunque intentó deshacerse del presidente del Banco de Guatemala no lo logró, en vista de los vínculos del economista Lizardo Sosa con el gran capital, que de hecho ha gobernado al país desde siempre, con excepción de la Primavera Democrática.
A los inicios de la administración de Berger, analistas y políticos derechistas respaldaron al recién elegido mandatario, sin importarles que los cambios registrados significaran la violación a normas legales de cualquier índole, aduciendo que el flamante estadista tenía derecho a gobernar con «gente de su equipo».
Ahora ocurre lo contrario. El presidente Colom pretendió pedir la renuncia de la presidenta del Banco de Guatemala, y de inmediato la tropa de neoliberales le cayó encima porque esa forzada dimisión significaría la violación a la ley orgánica del Banguat, y el nuevo jefe de Estado cedió a la presión mediática, y es posible que no remueva de su cargo al titular de la Superintendencia de Bancos, responsable, según opinión de las indefensas víctimas de les estafas millonarias de los bancos del Café y de Comercio, de varios delitos de gran impacto, que el presidente Berger no tuvo el valor de encarar, pero le endosó a su vicepresidente Stein hacer el ridículo, al pedirle a la CICIG que investigue esas estafas.
Con la renuncia del presidente de la junta directiva del IGSS, ese cuerpo colegiado nombró a su vicepresidente, señor Luis Reyes Mayén, en aras del respeto a la autonomía de esa institución. Lo primero que éste hizo fue destituir a médicos de la Policlínica que, en su momento, denunciaron que por influencias de ese vicepresidente, el Instituto adquirió medicamentos de pésima calidad originarios de la India, que en vez de mejorar la salud de los pacientes, la deterioraron aún más; pero como se trataba de un buen negocio donde corrieron millones de quetzales, los galenos no fueron escuchados y ahora han ido cesados de sus cargos por el nuevo presidente del seguro social, dispuesto a seguir haciendo tranzas socialdemócratas.
Hasta el momento de escribir estos apuntes -el mediodía del viernes 18- no se tenía conocimiento si el presidente Colom se agachará ante la junta directiva del IGSS, en la que privan intereses personales, y a doblegarse ante la influencia mediática, o si de verdad decide imponer su voluntad para que el Instituto responda a la ideología del gobernante y cumpla con las funciones para las que fue establecido
En sus postrimerías, el gobierno de Berger nombró a personas de su confianza como representantes del Ejecutivo en el Consejo Nacional de Adopciones, sin atender las solicitudes de colaboradores del aún presidente electo Colom, para que suspendiera esas designaciones; pero a Berger, a su esposa y al ex canciller Rosenthal les soplaron las canillas esas peticiones e hicieron su capricho, y ahora que el nuevo gobierno resuelve dejar sin efecto aquellos nombramientos, los mismos columnistas y editorialitas de conocida tendencia conservadora, claman por el respeto a la mancillada autonomía del CNA.
No se trata de descalificar a quienes fueron designados por el gobierno anterior, que son de reconocida solvencia moral y profesional, sino del derecho que tiene el presidente Colom de designar a personas de su ideología, también profesionales de valía, fuera de que con suficiente antelación reprobó la decisión del gobierno de Berger en este caso particular.
(Romualdo Tishas pregunta: ¿Ciudadano presidente ílvaro Colom, con respeto, ¿va usted a permitir que la junta directiva del IGSS haga lo que le dé su regalada gana y va a dejar que continúe en la Superintendencia de Bancos el nefasto Willy Zapata? ¿Es socialdemócrata Reyes Mayén y conoce sus antecedentes?).