¿Empiezan a demostrar debilidad?


La decisión tomada por la ministra de Educación, Ana Ordóñez de Molina, quien desistió de nombrar a Alfredo Tay Coyoy como viceministro administrativo, ante presiones del dirigente magisterial Joviel Acevedo, quien amenazó con un paro de labores docentes, es vista como muestra de debilidad por algunos sectores. Diario La Hora consultó a analistas para profundizar la decisión de la funcionaria.

Elmer Telón
etelon@lahora.com.gt

Marco Antonio Barahona,

Asies

La primera impresión que se tiene de entrada ante esta decisión es que el gobierno evidenció una debilidad innecesaria, la cual enví­a el mensaje a la opinión pública que no tiene todos los arrestos y bien apretado el cinturón.

Desde un principio deben prevalecer las reglas claras; si hay acuerdos previos deben honrarse. Si las autoridades de gobierno dan más muestras de debilidad el gremio magisterial se los va a comer. Hay aspectos y decisiones en los que la Asamblea Nacional del Magisterio podrá proponer y opinar, no obstante es a las autoridades que les compete determinar las decisiones de fondo.

En lo personal creo la decisión atinada; si ya se tení­a la decisión establecida, era mantener el nombramiento de Tay Coyoy, lo cual demuestra carácter y determinación. La decisión serí­a justificable únicamente si el mandatario habrí­a acordado nombrar en esos puestos a personas del entorno de la ANM, lo que estarí­a limitando sus capacidades.

Es urgente que la ministra presente el plan educativo argumentando cuáles son las razones por las que llega al ministerio y argumente las polí­ticas que busca impulsar, lo que le permitirá definir si cuenta con el espacio para ejecutarlo sin limitaciones o entorpecimientos.

Los maestros tienen que poner de su parte como ejemplo de cultura en la calidad total, ellos son formadores de niños y jóvenes más que agitadores y sindicalistas.

ílvaro Pop

Naleb

Hay varios mensajes, lo cual dificulta determinar con precisión cuál de ellos se acerca más a la razón; lo cierto es que la población está siendo testigo de un intercambio que puede ser percibido por unos como debilidad de gobierno y excesiva flexibilidad, otros lo interpretan como una posición personal del dirigente Joviel Acevedo.

El problema central es que estamos teniendo dificultades en el tema educativo en la nueva administración, por lo tanto es indispensable que el Gobierno y el sector magisterial evalúen el proceso inicial de sus relaciones, ya que pueden haber daños irreversibles en términos de diálogos y acercamiento.

Esto vale la pena evaluarlo, ya que puede ser un precedente importante en términos de un ejercicio administrativo con imprecisiones. Ambos están jugando a una serie de intereses establecidos en una negociación, ya que el Presidente adquirió una serie de compromisos en campaña, los que al ser incumplidos pueden ser objeto de presiones y protestas.

No obstante el magisterio debe abrirse a nuevos mecanismos de exigencia y de presión y no necesariamente huelga y suspensión de labores, ya que esta medida afecta únicamente a la niñez guatemalteca.

Fernando Barillas

vocero presidencial

Este gobierno no tiene compromisos con nadie. Una cosa es que se escuchen sugerencias y se permita la participación de los sectores en la toma de decisiones y otra cosa es que tengan derecho de veto.

El Presidente ha dado plena libertad a sus ministros, lo único que ha requerido de cada uno de ellos es el cumplimiento del plan de Gobierno, ellos tienen el derecho de nombrar a las personas cercanas que colaborarán en sus respectivos puestos.

En el tema del viceministerio de Educación y del anuncio de Tay Coyoy él nunca llegó a ser nombrado, fue propuesto, luego la ministra tomó un decisión contraria, y quedó sólo en propuesta, esto no pasa más allá de un mal entendido, un error de comunicación de nuestras autoridades.

En el caso de los acuerdos suscritos con el magisterio estos van a honrarse, porque existe el interés del presidente Colom de cumplir con los maestros; podemos asegurar que ningún nombramiento que se haga en el seno del Ministerio de Educación va atentar contra los intereses del magisterio. No hay que confundir debilidad con democracia.