Dos palestinos murieron hoy en ataques aéreos israelíes contra la franja de Gaza, un territorio en manos del grupo radical Hamas sobre el que Israel ha decidido mantener la presión militar y económica para intentar acabar con los disparos de cohetes.
«Hay una guerra en curso, y haremos todo lo posible para poner fin a estos disparos inaceptables (…) Vamos a seguir luchando sin piedad contra Hamas, la Yihad (Islámica) y todos nuestros enemigos», declaró el primer ministro israelí, Ehud Olmert, ante los miembros de la Asociación de Industriales en Tel Aviv.
«Nos esforzaremos por no causar víctimas civiles», añadió.
Hamas, que se apoderó por la fuerza de la franja de Gaza en junio pasado, es el autor, junto con la Yihad Islámica, un grupo armado aún más radical, de la mayoría de los disparos de cohetes desde ese territorio hacia el sur de Israel.
«Las presiones militares y económicas, así como el aislamiento internacional de la franja de Gaza, acabarán dando resultado», insistió en la radio militar Haim Ramon, número dos del Ejecutivo.
Hoy se dispararon doce cohetes desde Gaza, de los cuales ocho cayeron sobre territorio israelí sin causar víctimas, según fuentes militares del Estado hebreo.
Por la tarde, la aviación israelí perpetró un ataque en Gaza que causó la muerte a dos palestinos, entre ellos una mujer, y heridas a otras tres personas.
Horas antes había llevado a cabo dos operaciones similares sin causar víctimas, afirmaron varios testigos palestinos.
«Las incursiones y la escalada militar de Israel tienen como fin infligir un desaire a las negociaciones de paz israelo-palestinas», declaró Nabil Abu Rudeina, el portavoz de la presidencia palestina,.
Abu Rudeina instó a Estados Unidos «a intervenir rápidamente para impedir un nuevo deterioro, que podría asestar un golpe fatal a la oportunidad histórica de paz».
Hacía así alusión a las negociaciones israelo-palestinas reanudadas en noviembre durante la conferencia de Annapolis (Estados Unidos) con el propósito de sellar un acuerdo antes de finales de año.
La reciente visita del presidente estadounidense, George W. Bush, a Israel y a Cisjordania dio un impulso a este proceso de pacificación.
Ayer, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ya aludió a un «refuerzo de las presiones y de los ataques selectivos contra los terroristas».
Según Ramon, esta táctica, que descarta una operación militar terrestre de envergadura, ha llevado a Hamas «a querer un alto el fuego».
«No hay necesidad alguna de negociar con Hamas. Si paran los disparos de cohetes, dejaremos de operar en Gaza», añadió.
Desde el martes 26 palestinos perdieron la vida en operaciones del Ejército israelí en Gaza, en represalia por el lanzamiento de cohetes y de obuses de mortero que hirieron levemente a varias personas en Israel.
El jefe en el exilio de Hamas, Jaled Mechaal, excluyó ayer una tregua con Israel.
«La sangre palestina que corrió destruirá vuestra entidad (israelí). No habrá ni seguridad ni paz con los asesinos. Nada de futuro para Israel (si) continúan estos crímenes», amenazó desde Damasco.
Las autoridades egipcias han descubierto hoy en el centro del Sinaí un escondite con armas y explosivos que estaban destinados a la franja de Gaza, afirmó una fuente de los servicios de seguridad.
«Se hallaron veinte morteros, 80 kilos de TNT (trinitrotolueno) y una bomba con inscripciones en hebreo en este escondite situado en la aldea de Bagdad de la región de Al Hasna, en el centro del Sinaí», especificó.
«El escondite era utilizado por traficantes para almacenar armas y explosivos con el fin de transportarlos ilegalmente a la franja de Gaza», agregó.
Las autoridades egipcias encuentran con frecuencia zulos y túneles utilizados para el tráfico de armas en la franja de Gaza, controlada por el movimiento islamista Hamas desde mediados de junio pasado.
Israel y Estados Unidos acusan a Egipto de falta de firmeza con este contrabando de armas, una afirmación que El Cairo desmiente formalmente.