Al hablar de los trastornos de la conducta alimenticia incluimos, sin lugar a dudas, la anorexia nerviosa, la bulimia y el comer compulsivo. En este artículo quiero compartir algunos conocimientos teóricos pero también prácticos acerca de la anorexia nerviosa.
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En nuestro medio cada día se diagnostican más casos de anorexia nerviosa y otros trastornos relacionados a la alimentación. Existen evidencias que sugieren que la prevalencia de estos trastornos ha aumentado en los últimos 50 años. Tanto como triplicarse, lo que significa la presencia de cuando menos 1 caso por cada 100 mujeres jóvenes entre los 16 y 18 años. Sin embargo no considero que se le esté dando la relevancia que necesita la atención a éstos.
Existen múltiples factores relacionados al desarrollo de este trastorno; tales como la cultura y la sociedad con sus estereotipos de lo que es bello o no hermoso. Las revistas han presentado modelos como ejemplos a seguir, prototipos de belleza, que casi siempre están por debajo del peso ideal de las personas que poseen una vida fuera de las pasarelas. Existen componentes familiares, emocionales, de personalidad, ¿genéticos?, en la aparición de este tipo de enfermedad, pero para decir la verdad, como en la mayoría de problemas de orden psiquiátrico se desconoce sus causas específicas.
La anorexia nerviosa es un desorden más frecuentemente observado en las mujeres, pero también se puede diagnosticar en hombres; en quienes, pasa más encubierto y de manera más solapada. Los criterios clínicos siempre hacen referencia a falta de menstruación en las mujeres, y no son conocidos criterios clínicos específicos para el diagnóstico del mismo en hombres.
Dentro de algunos signos que sugieren la presencia de anorexia nerviosa se encuentran los siguientes:
* Preocupación por el tipo de comida, el alimento y la dieta.
* Ejercicio compulsivo
* Autoestima baja
* Aislamiento social
* Pérdida de peso que provoca la interrupción de la menstruación en las mujeres.
* Rechazo a mantener el peso corporal por encima del 85% del nivel normal generalmente reconocido para la edad y estatura.
* Intolerancia al frío
* Uso de ropas holgadas
* Rituales para comer, preferiblemente a solas, pedazos muy pequeños que mastican y mastican de manera muy lenta.
Esta enfermedad puede también manifestarse en edades mayores, en lo personal, he tratado a una mujer de más de cuarenta años con el diagnóstico de anorexia. Los rasgos de personalidad de quienes padecen anorexia son obsesivos, perfeccionistas, con poca tolerancia a la frustración.
Este padecimiento puede presentarse de manera leve, pero también puede conducir a la muerte y al deterioro de la calidad de vida de las personas que la padecen. Es por ello que hemos de encontrar formas diagnósticas más efectivas y rápidas para iniciar su tratamiento.
Han existido y existen celebridades con este tipo de padecimiento, una de ellas la famosa poeta Emily Dickinson que en sus poemas da a conocer su sentir ante la vida. Comparto un fragmento de un poema suyo 486:
«Yo era lo más insignificante de la casa
Tomé el cuarto más chico
a la noche mi pequeña linterna, un libro
y un geranio.»
En este poema se ve reflejada la baja autoestima de la autora y su alto nivel de sensibilidad para percibir las cosas pequeñas de la vida, las cuales son expresiones visibles en el trabajo psicoterapéutico con jóvenes que presentan perturbaciones en su alimentación.
A manera de conclusión del artículo, pretendo hacer una reflexión sobre el tema de las dificultades alimenticias; evidenciar algunas señales de las manifestaciones de anorexia, en específico, y poner en alerta a la población sobre la presencia de este tipo de enfermedades que seguramente están pasando en muchas ocasiones de manera inadvertida.
Mientras más rápido las detectemos, lograremos mejor pronóstico en tratamiento y avances en la calidad de vida de las personas que las sufren y de su entorno familiar y social. Espero tener la oportunidad de continuar escribiendo sobre este tema pues lo considero bastante profundo.