Precandidatos a la Casa Blanca usan Internet a fondo


John McCain, senador de Arizona y precandidato republicano, durante una actividad en Michigan.

La campaña presidencial de Estados Unidos se juega en gran parte en Internet, y los aspirantes a la Casa Blanca rivalizan en ingenio para que sus esfuerzos en lí­nea se transformen en votos el dí­a de las elecciones.


Según un estudio del instituto independiente Pew Research Center, cerca de 25% de los estadounidenses recurren a Internet para seguir la campaña presidencial. Si bien es menos que la cifra de los que la siguen por televisión, es el doble que en 2004 y el triple que en 2000.

Internet asimismo les da a los militantes herramientas para recaudar fondos o para organizar actos en favor del candidato de su elección. Y hay portales de socialización, destinados particularmente a los jóvenes, que permiten a los participantes comparar los gustos musicales de los distintos candidatos.

«Cada vez más discusiones sobre la campaña presidencial ocurren en Internet, e ignorarlo representa un riesgo», afirma Mike Feldman, que fue consejero del demócrata Al Gore durante su campaña presidencial en el año 2000.

El 42% de los menores de 30 años usan Internet para informarse sobre las elecciones. Es asimismo esta categorí­a de personas la que utiliza con más frecuencia los sitios de socialización como MySpace o Facebook.

Si en esos sitios «su amigo Joe dice que le gusta el candidato republicano John McCain, eso puede darle a usted otra idea sobre John McCain», afirma David Almacy, ex encargado de comunicación ví­a Internet del presidente George W. Bush.

De hecho, la campaña del atí­pico republicano Ron Paul, opuesto a la guerra en Irak, se basa casi por completo en Internet. Paul llamó la atención cuando logró juntar cerca de 20 millones de dólares para su campaña a través de Internet.

Del lado demócrata, el joven senador negro Barack Obama usa Internet para diferenciarse de su rival Hillary Clinton, cuya imagen se asocia a la vieja guardia. El 60% de las 500 mil personas que donaron dinero para la campaña de Obama lo hicieron a través de internet.

Según su equipo de campaña, las herramientas propuestas ví­a internet a los militantes permitieron crear 6 mil grupos de apoyo y 20 mil páginas web para juntar fondos.

«Es sorprendente cómo Internet es capaz de darle energí­a a la gente cuando se les dan las herramientas correctas», opina Joe Rospars, encargado de «nuevos medios de comunicación» en el equipo de Obama.

Sin embargo, algunos expertos hicieron algunas acotaciones al respecto.

Internet «es solo una herramienta, y punto. Hay que tener en cuenta de lo que es capaz y cuáles son sus lí­mites», sugiere Josh Marulies, que creó un sitio para el ex general Wesley Clark durante su campaña en 2004.

Algunas ventajas que tiene es que permite enviar miles de mensajes muy fácilmente, con distintos temas en función de los diferentes públicos, y de hacer «absurdamente fácil» la donación de dinero.

Pero un candidato no puede «suponer que porque estoy dispuesto a hacer tres clicks y enviar algunos dólares estoy dispuesto a ir al centro de votación el dí­a de la elección», alertó.

Además, internet tiene el problema de la circulación de información falsa: entre los correos recibidos esta semana por un periodista habí­a uno que afirmaba que Obama es «un extremista islámico».

Pero internet tiene asimismo las herramientas para contrarrestar esa falsificación. Exite un sitio especializado (www.snopes.com) para hacer la separación entre los rumores y la información.