Perú presentó hoy ante la Corte Internacional de La Haya una demanda que busca que se le reconozca un área de cerca de 100 mil km2 en el océano Pacífico que actualmente está bajo dominio de Chile, país que lamentó «profundamente» la decisión adoptada por Lima.
La demanda peruana fue entregada hoy por el ex canciller Allan Wagner.
«Procedí a entregar hoy por la mañana al secretario de la Corte el documento que solicita definir el límite marítimo entre Perú y Chile, y resolver de manera pacífica la controversia que existe al respecto», dijo Wagner desde Holanda a medios peruanos.
Horas más tarde el presidente peruano, Alan García, hizo el anuncio oficial ante el Congreso de su país, en una alocución de 15 minutos en que justificó la presentación como un hecho estrictamente jurídico que no debe enturbiar las buenas relaciones entre Lima y Santiago.
«Hoy iniciamos el largo camino hasta lograr llegar a la solución justa con Chile sobre espacios marinos», dijo.
Inmediatamente después de su alocución el canciller chileno, Alejandro Foxley, lamentó en Santiago la presentación de Perú ante La Haya. «El gobierno de Chile lamenta profundamente esta presentación», dijo el ministro al leer una declaración.
Foxley explicó que en la demanda «se desconocen tratados vigentes entre ambos países» y «la práctica observada por décadas en la aplicación de esos tratados».
La presentación «se refiere a espacios que se encuentran incuestionablemente bajo soberanía y jurisdicción chilena», agregó el canciller.
Foxley también anunció que había designado a su vicecanciller, Alberto van Klaveren, como jefe del equipo que irá a la Corte de La Haya.
La demanda que presentó Perú contiene los tres desacuerdos limítrofes ligados a la controversia marítima: un diferendo limítrofe en un espacio de 67 mil km2, otro desacuerdo sobre un área de 28 mil km2 en altamar donde Chile ejerce su mar presencial, y un desacuerdo sobre el punto de inicio de la frontera terrestre.
Según explicó recientemente el ex canciller peruano Manuel Rodríguez Cuadros, «el diferendo de 67 mil km2 se deriva de la superposición de las proyecciones marítimas de Perú y Chile en ese espacio, donde (según la posición de Lima) no existe límite establecido y se debe establecer conforme al derecho internacional».
Rodríguez calificó de «importantísimo el desacuerdo sobre el espacio de 28 mil km2, al margen de la zona de disputa limítrofe, que es de dominio peruano pero donde Chile, contrariamente al derecho internacional, ejerce una tesis denominada de mar presencial».
Otro punto de desacuerdo es el punto de inicio de la frontera marítima, que para Perú es el Punto de la Concordia, a la orilla del mar, y para Chile es el hito número 1, situado a 245 metros hacia el interior.
Chile no reconoce una controversia limítrofe con Perú.
Ese país sostiene que la frontera marítima quedó delimitada por unos acuerdos suscritos en 1952 y 1954, pero Perú considera que esos documentos son sólo regulatorios de la actividad pesquera y no pueden ser considerados tratados limítrofes.
Según esos acuerdos, se fijó una línea divisoria paralela. En el reclamo peruano se propone una línea imaginaria equidistante que divida en partes iguales el ángulo que forman las costas peruanas y chilenas, con el punto de la Concordia como inicio.
Santiago y Lima atraviesan frecuentemente períodos de tensiones derivados de la Guerra del Pacífico en 1879 en que Chile ganó amplios territorios a Perú (al igual que a Bolivia). La demanda, sin embargo, se presenta cuando la relación bilateral pasa por uno de sus mejores momentos.
Bolivia, que perdió su mar en ese conflicto del siglo XIX, busca una salida al Pacífico, y analistas consideran que la demanda peruana puede complicar esa aspiración.