El ministro israelí de Relaciones Estratégicas, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, anunció hoy su renuncia al gobierno del primer ministro Ehud Olmert para protestar contra las negociaciones entre israelíes y palestinos.
Esta dimisión no pone en peligro de momento la continuidad en el poder de la coalición dirigida por Olmert.
«Informé a Olmert de que dejamos la coalición y el gobierno», afirmó en rueda de prensa el líder del partido Israel Beitenu, que dispone de once diputados del total de 120 que forman el Parlamento israelí.
«Ya dije que si se mantenían negociaciones sobre las cuestiones clave (del conflicto con los palestinos) no formaríamos parte» del gobierno, declaró Lieberman.
«Todo el mundo sabe que este proceso no conducirá a nada. El principio de territorios a cambio de paz es un terrible error difícil de comprender», agregó.
Lieberman, de 49 años, ingresó al gobierno en octubre de 2006 y estuvo a cargo especialmente de la cuestión nuclear iraní.
Antes de anunciar su decisión, el ministro se había reunido ayer con Olmert.
El portavoz del primer ministro, Mark Regev, afirmó ayer que Olmert quiere «promover el proceso de paz con los palestinos y para ello debe contar con un gobierno estable». «Desea por lo tanto que todos sus socios permanezcan en el seno de la coalición gubernamental», añadió.
En opinión de Lieberman, el presidente palestino Mahmud Abas no puede ser considerado como un socio creíble en el proceso de paz porque sólo controla Cisjordania, desde que la franja de Gaza pasó a manos del islamista Hamas en junio de 2007.
Israelíes y palestinos emprendieron el lunes negociaciones intensivas sobre las cuestiones clave del conflicto, inmediatamente después de la visita del presidente estadounidense George Bush, que afirmó confiar en que se logre un tratado de paz este año.
Miembro del gabinete de seguridad, Lieberman defiende una trasferencia parcial a los árabes de nacionalidad israelí -una comunidad de 1,3 millones de personas- hacia los territorios palestinos. Esto le valió que los diputados árabes lo tildaran de «fascista» y «racista».
Durante la rueda de prensa de hoy, Lieberman acusó a dos diputados árabes israelíes, Ahmad Tibi y Mohamed Baraké, de ser «más peligrosos que Jaled Mechaal (número uno de Hamas) y Hasan Nasralá (jefe del Hezbolá libanés)».
El ministro ultranacionalista ya había provocado un escándalo hace unos meses al declarar que Israel debía inspirarse de la isla de Chipre, dividida entre chipriotas griegos y turcos, para llevar a cabo una separación entre judíos y árabes.
Lieberman también se había pronunciado a favor de volver a ocupar la línea fronteriza con Egipto en el sur de la franja de Gaza, «para poner fin al tráfico de armas, de cohetes y de fondos».