Mientras su acuerdo en materia de energía nuclear civil con Estados Unidos se encuentra en compás de espera, India se mostró dispuesta hoy a cooperar con China en ese campo, con motivo de la visita a Pekín del primer ministro indio Manmohan Singh.
En el tercer y último día de su visita a China, Singh afirmó que los dos países más poblados del mundo -que vivieron décadas de desconfianza mutua- deberían cooperar para desarrollar sus programas de energía nuclear.
«India busca una cooperación en el terreno de la energía nuclear civil, incluido con China», declaró Singh, haciendo hincapié en que dicha cooperación permitiría a los dos países cubrir sus crecientes necesidades energéticas.
«El rápido crecimiento de India y China conducirán a una mayor demanda de energía. No nos queda otra elección que ampliar nuestras opciones en disponibilidad de energía y desarrollar estrategias viables de seguridad energética», afirmó.
«Es natural que las grandes potencias, ligadas por su interdependencia económica, intenten cooperar en beneficio mutuo. India y China deben formar parte de este marco de cooperación», agregó durante un discurso pronunciado en la Academia China de Ciencias Sociales de Pekín, antes de encontrarse con el presidente chino Hu Jintao.
India, que posee la bomba atómica pero no adherió al Tratado de No Proliferación Nuclear, concluyó en julio de 2007 un histórico proyecto de acuerdo con Estados Unidos para que éste le proporcione combustible y tecnología nuclear civil, pero éste se encuentra en compás de espera en parte debido a la oposición en el seno de la administración de Singh.
El acuerdo, actualmente en negociaciones en la Agencia Internacional de la Energía Atómia, fue recibido con reservas por Pekín, preocupado por los riesgos de la proliferación de materiales nucleares.
La visita a China de Singh, la primera de un jefe de gobierno indio desde hace cinco años, ilustra la mejora de las relaciones entre los dos gigantes asiáticos tras décadas de desconfianza.
Para explicar este acercamiento, Singh aludió hoy a la manera de hacer asiática: «evitar la confrontación, construir la confianza y el consenso».
En sus relaciones con China, el primer ministro indio señaló que las dos grandes economías emergentes acordaron alcanzar el objetivo de 60 mil millones de dólares (más de 40 mil millones de euros) de intercambios comerciales en 2010, contra los 40 mil millones en 2007.
La víspera Singh había reclamado un mayor acceso para los productos indios al mercado chino para reducir un creciente déficit comercial.
Ayer, Singh y su homólogo chino Wen Jiabao firmaron un amplio acuerdo de cooperación, que incluye la continuación de las conversaciones para resolver un diferendo fronterizo en el Himalaya que dificulta las relaciones bilaterales e incluso provocó un breve conflicto armado en 1962, en el que India perdió.
«Estamos dispuestos a trabajar en los intereses estratégicos y el conjunto de nuestras relaciones bilaterales y a encontrar un marco juto, razonable y realista», dijo el primer ministro chino.
«Su visita fue breve pero muy productiva. Déjeme felicitarle por el éxito de su visita», dijo hoy Hu Jintao a Singh, que debía regresar a India esa misma noche.