Atol ¿con el dedo?


Para cuando esta columna sea publicada, usted, ingeniero Colom, ya será la máxima autoridad del paí­s y sobre sus hombros recaerá la responsabilidad de la conducción de nuestra tierra y los próximos cuatro años serán asimismo marcados por las decisiones que usted decida tomar. El trabajo de la presidencia que el destino le otorgó, porque los ancianos le comunicaron que usted serí­a elevado a la primera magistratura, no será nada fácil. Nacional e internacionalmente «el cambio climático polí­tico y económico» presenta negros nubarrones con amenazas de tormenta. Sin embargo, el ser humano está dotado de poderes, como los que usted ha podido ver y entender en su trato con los tatas. Y esos poderes les serán proporcionados a algunos elegidos, para que puedan tomar el control del timón de la nave y conducirla a través de esas amenazas a puerto seguro.

Carlos E. Wer

Ya en una de mis columnas escribí­ que difí­cilmente alguna persona, hoy por hoy en Guatemala, tiene la enorme oportunidad de conducir el timón con propiedad y justicia, oportunidad nacida de su convivencia con las comunidades mayas y del maestro Cirilo, quien le condujo por el extraordinario camino de la sabidurí­a proveniente de quienes han mantenido y cuidado sus secretos. Armado con esas facultades el timón puede y DEBE ser conducido acorde con lo aprendido. Y debe tender los puentes, que con sólidas estructuras, sustenten la nación guatemalteca. Nación conformada por todas las expresiones culturales que en ella conviven.

Tendrá la oportunidad de ser quien, con la autoridad que se le confirió el dí­a de ayer, convierta ese atol, (que pudiera ser ofrecido con el dedo), sea por tradición y simbólicamente el ingrediente que permitiera unir a un pueblo que cansado de la confrontación, que cansado de la guerra y que cansado también de ser sujeto de explotación y marginación, inicia un proceso de despertar, impulsado también por el conocimiento de los ancianos y las profecí­as mayas, nacidas de la sabidurí­a inspiradas en la observación, entendimiento y aplicación de los ciclos que marca nuestro infinito hogar: el universo.

El mundo occidental ha llevado a su población al rompimiento casi total de los valores y principios que le dieron vida y con ellos la creación de enormes superpoderes, que en lugar de utilizar sus beneficios para construir un mundo equilibrado y justo, lo han usado para destruir, para fracturar naciones y convertir la geografí­a del mundo en un constante juego de rompecabezas que esté de acuerdo con sus intereses egoí­stas. Esa voracidad para acumular, que ha sido duplicada por enanos, aún cuando en sus limitadas geografí­as se sientan como reyes, les ha llevado a distanciar cada vez más las diferencias entre los seres humanos que poblamos este hermoso globo azul. Les ha llevado a extremos en el que se niega a los hombres, el mí­nimo de su condición como tales.

Pero el rompimiento del equilibrio no puede ser mantenido ni prolongado durante mucho tiempo, a pesar de los millones de años de existencia de ese globo. Y esos signos de negación que contravienen las leyes cósmicas, tienen a ese mundo creado bajo la batuta del occidente, al borde del colapso. Un peligro que amenaza con borrar todo vestigio de lo alcanzado por el genio humano en ese perí­odo. Y aquí­, es en donde entran en juego los principios y valores de aquellas civilizaciones que entendí­an el valor del ser humano sobre cualquiera otra consideración terrestre.

Esos valores son los que usted y su ejemplo podrán impulsarlos para devolver equilibrio a la sociedad guatemalteca. Claro que encontrará oposiciones. Que encontrará obstáculos en aquellos que no solamente se consideran superiores, sino con el pleno derecho de «conquista», para continuar el saqueo que han mantenido desde la llegada de sus antepasados y pisado tierra americana. Encontrará la oposición de quienes encumbrados a la posición que usted asume hoy, como Arzú, la utilizaron para vender propiedades de los guatemaltecos, para beneficiarse. Como los que hoy abandonan el poder y han dejado tras su desastrosa administración los agujeros gigantes que extraen el oro y minerales estratégicos para rellenarse los bolsillos de dinero mal habido. De quienes familiares y amigos de los gobernantes, han aprovechado también para abusar de la ignorancia y comprado con «espejitos» las tierras en las que buscan construir la «nueva zona azucarera».

De quienes de la mano de los «nacionales» con corazón vendido al extranjero, quienes han aprovechado los recursos naturales criollos para generar privadamente la energí­a que necesitamos para nuestro desarrollo. De quienes construyen aeropuertos lujosos, para, como las mujeres occidentales «lucir bellí­simas», bajo toda una costra de cosméticos, lucir un paí­s que no responde a la realidad de quienes cada dí­a más han sido abandonados al abuso de los conquistadores. También contará con la oposición de quienes obtuvieron un uniforme que debió de haberlos comprometido con el servicio a la Patria y se han encargado de enlodarlo, utilizando el poder para enriquecerse. Contará en muchos casos con la oposición de quienes elaboran las polí­ticas económicas desde los organismos internacionales y para quienes solamente cuentan los intereses de las grandes transnacionales que en manos de la oligarquí­a mundial, pretenden «el nuevo orden» que los lleve a lograr el imperio mundial que soñara el maléfico H.G. Wells.

Sin embargo podrá contar, si el atol no va acompañado del dedo, con una población mayoritaria que comprenderá su lucha y le apoyará para alcanzar metas acordes con sus principios. Aproveche la oportunidad que le da el que gobernantes AMIGOS nos visitan, para sentarse a platicar con el presidente Correa, quien tuvo el valor de enfrentar la corrupción (como la que existe en nuestro Congreso), oponiéndole al SOBERANO, al pueblo para iniciar el cambio.

Usted tiene la palabra.