Gobierno español da el pistoletazo de salida para las elecciones generales


Mariano Rajoy (I), lí­der del Partido Popular, y José Luis Rodrí­guez Zapatero (D), actual presidente español, son los dos candidatos principales para la primera magistratura de la Pení­nsula.

El gobierno español convocó hoy oficialmente para el próximo 9 de marzo las elecciones generales, mientras los partidos y candidatos desvelan poco a poco sus lí­neas programáticas en una precampaña cada vez más dominada por los asuntos económicos.


El jefe del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, anunció la convocatoria de las elecciones y la disolución de las Cortes, dando por concluida «la octava legislatura» desde el fin de la dictadura franquista, en 1975.

«Una legislatura de reformas, cambios y progreso para el paí­s», dijo Zapatero en una declaración institucional tras decretar la disolución de las Cortes y comunicar este hecho al jefe del Estado, el rey Juan Carlos I.

Zapatero se presenta a la reelección para los próximos cuatro años teniendo como principal rival, al igual que en 2004, a Mariano Rajoy, presidente del conservador Partido Popular (PP, derecha), la mayor formación de oposición.

La acción de gobierno ha ido encaminada en los últimos cuatro años a «asegurar que en cualquier circunstancia contarí­amos con recursos suficientes para mantener el gasto social que hemos iniciado», afirmó el jefe del gobierno español, consciente del decisivo papel que parece tendrá la economí­a, a la que los sondeos ponen en primer lugar de las preocupaciones de los españoles.

«Prometí­ más bienestar y hoy hay 3 millones de empleos más, y tenemos la tasa de paro más baja de la democracia, hemos superado en renta per cápita la media europea y a un paí­s como Italia», añadió Zapatero, que reiteró su intención de reducir del 8% al 7% la tasa de desempleo.

El jefe del gobierno español hizo un balance de su gobierno, en el que puso especial énfasis en recordar sus logros en el ámbito social y su intento de acabar con ETA.

«Prometí­ buscar el fin de la violencia terrorista o reducirla al máximo, lo he hecho en todo momento mediante la aplicación de todos los instrumentos del Estado de Derecho, siempre para proteger vidas y evitar muertes, siempre salvaguardando las libertades y por supuesto los principios esenciales de nuestro sistema democrático», dijo Zapatero.

El jefe del gobierno español recordó la autorización del parlamento español para iniciar un fracasado diálogo con ETA, después que la organización separatista armada vasca decretó un «alto el fuego permanente» en marzo de 2006, que rompió en diciembre de ese año con un atentado contra el aeropuerto de Madrid en el que murieron dos ecuatorianos.

Zapatero ha descartado un nuevo proceso de diálogo con ETA en la próxima legislatura, según precisó en una entrevista publicada hoy por el diario liberal El Mundo.

En el ámbito social, el jefe del gobierno español recordó que se ha «reconocido el derecho al matrimonio a todas las personas, con independencia de su orientación sexual», en referencia a la ley de matrimonios homosexuales.

Asimismo se refirió a la simplificación de los procesos de separación y divorcio y los esfuerzos del gobierno para proteger a las ví­ctimas de la violencia de género.

«Hemos cumplido nuestros objetivos», dijo Zapatero, que animó a los españoles «a participar en el proceso electoral que ahora se inicia» y a ejercer «su derecho a elegir».

El jefe del gobierno español sigue, según un sondeo del Instituto Opina para la radio Cadena Ser, en cabeza de la intención de voto de los españoles con un 43%, aunque el PP ha logrado recortar distancias hasta el 40%, frente al 45% y el 37,5% respectivamente que registraba el mismo sondeo en diciembre.

El PP se lanzó hoy a la precampaña con el lema «las ideas claras», criticando «el triunfalismo engañoso» del gobierno en materia económica, siguiendo el ejemplo de Rajoy, que ayer habí­a afirmado que Zapatero es un «peligro» para las economí­as de los españoles.

La campaña electoral oficial comenzará el próximo 22 de febrero y durará dos semanas.

Catastrofismo


El jefe del gobierno socialista español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, considera que hablar de crisis económica en España es «puro catastrofismo» y asegura que sigue habiendo un «crecimiento bueno» del PIB, a pesar de una revisión a la baja del 3,3% al 3,1% para 2008.

Evocar una situación de crisis económica «es una falacia, puro castastrofismo», afirmó en una entrevista con el diario El Mundo el presidente del gobierno, que se presenta a la reelección en los próximos comicios generales del 9 de marzo.

«Estamos ceciendo por encima del 3%. Aunque mañana crezcamos al 3 o al 2,8, que es un crecimiento bueno, vamos a seguir creando empleo y teniendo superávit», afirmó el jefe del gobierno español después que el Ejecutivo se viera obligado a revisar a la baja su previsión de crecimiento para 2008.

«Si esto es una crisis, ¿qué pasarí­a si estuviéramos creciendo al 1,5%, destruyendo empleo y tuviéramos un déficit del 3% como la mayorí­a de los paí­ses con los que competimos?», añadió el jefe del gobierno español.

«En 2008 creceremos claramente menos que en 2007, pero en 2009 ya existirán los fundamentos para volver a crecer por encima del 2008», dijo Zapatero, achacando el actual alza de los precios en productos básicos como la leche y los cereales al «gran desarrollo de paí­ses como China o India, donde un segmento amplio de la población ha empezado a consumir determinados productos».

Zapatero propuso a los españoles «el objetivo de superar a Francia en renta per cápita».

«Queremos situarnos junto a Dinamarca y finlandia que combinan una alta renta media con los mejores indicadores sociales», habí­a afirmado la pasada semana el jefe del gobierno español, asegurando que España ya «ha superado» a Italia.

Zapatero dijo a El Mundo que en sus cuatro años de mandato ha impulsado «una polí­tica social avanzada para ganar en cohesión y solidaridad, precisamente para dar respuesta a la elevación de la inflación» y recordó que las «rentas más bajas han subido más en esta legislatura que en ninguna otra» de la democracia restaurada hace tres décadas.