Colom tiene un compromiso social con Guatemala y el mundo


Ante los ojos del mundo, Guatemala un paí­s pequeño, que sirve de reserva alimentaria para muchos paí­ses del orbe mundial, cambia hoy de Presidente de la República ante la visita distinguida de varios gobernantes latinoamericanos, representantes diplomáticos extranjeros y funcionarios de Estados y de organizaciones internacionales.

Fernando Mollinedo

ílvaro Colom, el nuevo Presidente de la República de Guatemala habrá hecho ante las autoridades nacionales y el testimonio internacional, el juramento de ley para ejercer el mandato del pueblo durante los próximos cuatro años; y poner en práctica la plataforma ideológica «social demócrata» con que se identifica desde ya, la polí­tica de su nuevo Gobierno.

No definiré la ideologí­a social demócrata, sin embargo cito los pilares originales de la misma originada en Alemania sobre la que podrí­a tener como norte el nuevo Gobierno: 1) la fuerza de trabajo participa en las instituciones de gobierno; 2) la iniciativa privada accede a proporcionar ventajas sociales al desempleo y a la vejez; y 3) la creación de un pacto social que permita crear un nuevo nivel de vida satisfactorio para la población y con ello determinar el crecimiento económico, social y polí­tico.

Guatemala por las caracterí­sticas especiales de sus componentes sociales, es un paí­s donde la socialdemocracia deberá principiar a aplicarse de manera consensuada para evitar distensiones bruscas con los sectores económicos pudientes, es decir, con los verdaderos dueños de Guatemala; pues no serí­a raro -como en 1954- que volvieran a intervenir con métodos más modernos y actualizados para desmoronar el proyecto polí­tico que se ha iniciado.

El presidente ílvaro Colom, liderará un grupo de profesionales heterogéneos que en su mayorí­a tienen una herencia polí­tica social que apunta hacia los preceptos social demócratas; teniendo como objetivo -según lo expresó en varias oportunidades- el beneficio social de las mayorí­as desatendidas en el paí­s.

Para ello, el presidente y su equipo de Gobierno deben tomar verdadero interés en la realización de sus tareas y manejar una polí­tica de austeridad y honradez con el uso del erario público, porque Guatemala está ya cansada de ver la forma en que los gobiernos pasados -a excepción de los de la primavera (Arévalo y Arbenz)- todos utilizaron los fondos públicos para hacerse de fortuna personal y acceder de forma vertical a una sociedad de doble moral donde lo que cuenta para ser aceptado es el monto de la fortuna que se tenga, sin importar su procedencia.

ílvaro Colom ha hecho un juramento de fidelidad a la Constitución Polí­tica ante el pueblo, las autoridades nacionales y los representantes internacionales; es decir, que ha empeñado su palabra de Hombre, de profesional egresado de la Universidad de San Carlos y de guatemalteco proveniente de una familia acomodada que aportó un mártir -Manuel Colom Argueta- en la lucha por el ejercicio de una polí­tica socialdemócrata. Confiamos en usted, señor Presidente.