El presidente georgiano saliente, Mijail Saakashvili, fue reelegido con el 52,21% de los votos en la primera vuelta de la elección presidencial, según resultados oficiales preliminares, mientras la oposición denuncia posibles fraudes y amenaza con protestas masivas.
El principal contrincante de Saakashvili, Levan Gachechiladze, que impugnó el resultado de las elecciones anticipadas organizadas el pasado sábado, obtuvo el 25,26% de los votos.
Las cifras están basadas en el recuento del 99,99% de los votos emitidos el sábado.
«Son resultados oficiales preliminares que podrían cambiar tras el examen de las denuncias ante la Comisión electoral o ante los tribunales», precisó el presidente de la Comisión electoral central, Levan Tarkhnichvili, a la televisión georgiana.
El oligarca y propietario de la cadena de oposición Imedi TV, Arkadi Patarkatsishvili, obtuvo el 6,99% de los votos; Shalva Natelashvili (Partido Laborista, populista) 6,42%, David Gamkrelidze y Guiorgui Maisashvili (liberales, pro-OTAN) 4,02% y 0,76% respectivamente, e Irina Sarishvili-Chantouria (pro-rusa, anti-OTAN) 0,19%.
La oposición ya ha denunciado fraudes que, según dice, han permitido a Saakashvili reunir suficientes votos para superar el 50% necesario para ser elegido en la primera vuelta.
La oposición dio ayer un ultimátum, amenazando con organizar protestas masivas si no se convoca una segunda vuelta de aquí al domingo.
Las amenazas de la oposición hacen temer que la inestabilidad se apodere de nuevo del país, tras los disturbios de noviembre a los que el presidente respondió con un estado de emergencia de nueve días y la convocatoria de una elección anticipada.
La imagen de demócrata de Mijail Saakashvili, pro-occidental, héroe de la Revolución de la Rosa a finales de 2003 y presidente desde 2004, se deterioró a raíz de su dura respuesta a las manifestaciones de la oposición en noviembre de 2007.
El presidente georgiano apostó por esta elección anticipada para mejorar su imagen. La votación fue considerada «válida» por los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Para recuperar su popularidad en el país, Saakashvili, que hizo campaña bajo el eslógan «Georgia sin pobreza» tendrá que llevar a cabo reformas económicas y continuar la modernización del país.
Su segundo mandato de cinco años podría resultar más dificíl ante una oposición que, si bien es heteróclita, podría consolidarse. Además ha perdido en la última elección 45 puntos respecto a la presidencial de 2004, que ganó con el 96% de los votos.