Zapatero se hace de la vista gorda por la baja en economí­a


José Luis Rodrí­guez Zapatero (I), presidente español.

El presidente del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, anunció hoy ambiciosas perspectivas económicas si gana los comicios del 9 de marzo, centrando su campaña en este terreno y subrayando su buena salud a pesar de varios resultados negativos en 2007 que ha criticado la oposición.


Zapatero anunció hoy que si gana las elecciones del 9 de marzo quiere mantener el crecimiento económico en torno al 3%, crear entre 1,6 y 2 millones de empleos y obtener otros logros económicos, todo ello a pesar de la actual crisis mundial.

«Nuestras previsiones para el futuro son optimistas» y las de crecimiento se encuentran «en torno al 3%, como mí­nimo», aseguró Zapatero en una conferencia pronunciada en Madrid a menos de dos meses de los comicios.

Asimismo se dijo dispuesto a crear «entre 1,6 y 2 millones de empleos», bajando la tasa de desempleo en un punto, del actual 8%, el más bajo registrado España, al 7%, para «llegar al pleno empleo», y a subir el salario mí­nimo de los actuales 600 euros a 800.

Zapatero aseguró que aunque los efectos de la crisis de hipotecas de alto riesgo que empezó en Estados Unidos en agosto también han llegado a España, «hay sobradas razones para esperar que el impacto sea limitado y poco duradero» en el paí­s.

Aunque reconoció que en España «va a haber una desaceleración como consecuencia del sector de la construcción», lo explica porque este sector, hiperdesarrollado en el paí­s, está tendiendo a una «normalización» tras una etapa de edificaciones masivas y altí­simos precios de las viviendas.

A pesar de todo, «mi enfoque es positivo sobre la economí­a de este paí­s» por los buenos resultados de los últimos años, subrayó, y animó a «mantener la serenidad», a evitar el «alarmismo injustificado» y a «no intentar crear un ambiente falso sobre la economí­a», en referencia a las crí­ticas de la oposición de derecha.

La semana pasada se publicaron en España varios datos económicos anuales negativos como un 4,3% de inflación, la peor desde 1997, y el incremento del número de desempleados en un 5,2% (2.129.547 personas en total), frente al descenso registrado en 2006.

El crecimiento, que en 2007 fue del 3,8%, superior a la media europea, también ha sido revisado a la baja en las previsiones para 2008, del 3,3% al 3,1%, afectado por la crisis financiera mundial.

Todos estos datos han servido a la oposición conservadora del Partido Popular (PP) para criticar al gobierno y centrar su campaña en las medidas económicas.

Si se mantiene en la jefatura del gobierno, Zapatero quiere alcanzar además otros «hitos» económicos como mantener el superávit presupuestario, que en 2007 fue al menos como el de 2006, del 1,8% del PIB, y ser el paí­s europeo con menor deuda pública (34% del PIB en 2008, con previsión de 30% en 2010), dijo.

Además anunció que después de haber superado a Italia en renta per cápita, su próxima meta es alcanzar a Francia.

Para realizar este ambicioso programa económico, el 9 de marzo espera obtener «una mayorí­a más amplia que hace cuatro años»: «Yo salgo a ganar, y a ganar claramente», avisó.

Saliendo del terreno económico, respecto a la organización independentista armada vasca ETA aseguró que tras el intento fallido del gobierno de negociar con ella el fin de la violencia el año pasado, «no hay ninguna expectativa de diálogo (…) la única expectativa es el fin del terror».

Por otro lado estimó «exageradas» las recientes crí­ticas de la Iglesia católica a varias medidas sociales tomadas por el gobierno socialista como el matrimonio homosexual, el divorcio exprés, la ley del aborto y la asignatura de Educación para la Ciudadaní­a.

«No se nos pida que nos callemos, no nos vamos a callar», advirtió ante las acusaciones de varios cardenales de que esas leyes atentan contra la democracia y los derechos humanos.