La unidad, durante la lucha clandestina y la guerra, no marchó siempre de acuerdo a como se conceptualizaba; es en la práctica donde se puede encontrar el origen y causa de las escisiones, rupturas y disidencias de las que no están exentas ni el partido ni las organizaciones político-militares que de él se desprendieron. Un apretado resumen de lo acontecido permite establecer lo siguiente.
Las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) fueron un desprendimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) del PGT. El Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) unió las posiciones divergentes a la práctica y concepciones del partido y a cuadros descontentos con la dirección de las FAR (rebeldes). Del EGP se separaron cuadros y combatientes para formar Octubre Revolucionario (OR). La Organización del Pueblo en Armas (ORPA) fue, a su vez, resultado de una escisión de las FAR (rebeldes) y de ORPA se separaron varios de sus cuadros y mandos así como disidentes del partido para integrarse en el Movimiento Revolucionario IXIM.
Cualitativa e históricamente esta dispersión se comenzó a superar exitosamente en febrero de 1982 con la conformación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y la integración de su Comandancia General.
El rasgo común de las rupturas y escisiones se define por los reales o supuestos desacuerdos sobre cuestiones de organización, el trabajo práctico, los rezagos en el cumplimiento de lo aprobado, o a causa de divergencias ideológicas y políticas no discutidas ni resueltas al interior de las direcciones nacionales.
En lo que respecta al partido, es así como –en general– se puede resumir lo que aconteció a partir de la escisión de 1978, y la que se da a comienzos de 1984, en medio de la implacable persecución, represión y terror del enemigo.
A lo largo de los años 80 del siglo pasado, el esfuerzo principal del partido estuvo dirigido a fin de restablecer y salvaguardar la unidad en lo ideológico y político y en el trabajo práctico, así como asegurar el cumplimiento de lo resuelto en seis documentos que constituyeron el aporte, fundamento y orientación para el trabajo y la acción práctica y que –para el momento y condiciones en que se emitieron– lograron recoger, actualizar y desarrollar el contenido y orientaciones principales de El camino de la Revolución Guatemalteca (Resolución fundamental del IV Congreso del partido), diciembre de 1969; El reajuste táctico (Resolución de la CP del CC del partido), junio de 1972; y, Situación actual, táctica y tareas del partido (Tesis e hipótesis), de Huberto Alvarado Arellano, 1974.
Los seis documentos mencionados son los siguientes: 1) Manifiesto de la CP del CC del PGT del 1 de mayo de 1981; 2) Unidad sin condiciones ni pretensiones vanguardistas (Entrevista de Marta Harnecker al secretario general del CC del PGT, Carlos Gonzáles), 1981; 3) Carta para la reconstrucción (Documento interno dirigido por Carlos Gonzáles a todos los militantes, cuadros y dirigentes del partido), 14 de febrero de 1984; 4) Resolución del Pleno del Comité Central de 1984; 5) Resolución del Pleno del Comité Central de 1986; y, 6) Es improcedente decidir, por ahora, acerca de la legalización del PGT (Declaración conjunta suscrita por el secretario general del Comité Central y el responsable político general del Núcleo de Dirección Nacional), 5 de noviembre de 1988.
Con los avances logrados en la reconstrucción orgánica, el restablecimiento de la unidad ideológica y política, y la toma de medidas oportunas y necesarias a fin de asegurar el trabajo práctico y la acción diaria, para el partido se crea una situación nueva a partir de su incorporación a URNG dada a conocer en febrero de 1989 en comunicado suscrito por los comandantes Rolando Morán, Pablo Monsanto, y Gaspar Ilom.
En su parte sustancial, el comunicado dice:
«Las Organizaciones Revolucionarias integrantes de la URNG y el PGT han tenido siempre una convergencia en el objetivo histórico de impulsar transformaciones en el país y en la sociedad […] Ha sido en el curso del proceso de la lucha del movimiento revolucionario que las coincidencias y las convergencias se han hecho cada vez más afines, en cuanto a línea, concepción política y prácticas [?] La incorporación del Partido Guatemalteco del Trabajo a la URNG, constituye el producto y culminación de un proceso de constancia, consecuencia y coincidencias, que por parte del PGT se ha venido ejerciendo de manera coherente y permanente [?] Es también expresión de la amplitud de visión por parte del PGT para interpretar el presente y visualizar el futuro».
Posteriormente, la CP del CC, en junio de 1990, trazó las orientaciones principales para el reforzamiento de la organización del ya iniciado proceso de incorporación y cuyas orientaciones principales las trazó el Pleno del CC de 1986 cuando decidió poner nuestros recursos, medios y fuerzas a disposición del proceso revolucionario unitario en armas, y contribuir al desarrollo, ampliación y profundización de la guerra y la búsqueda de la paz por medios políticos.