Colombia no quiere «show» de misiones extranjeras


Colombia precisó hoy que aceptará apoyo extranjero para recibir rehenes pero discreto y sin «show», cerrando el debate abierto después que su cancillerí­a rechazó nuevas misiones como la que estuvo tras la frustrada entrega de cautivos al presidente venezolano Hugo Chávez.


«Si quieren hacer gestiones ciertas y eficaces, conocidas por el gobierno, sin montar espectáculos, crear expectativas y darle posicionamiento polí­tico a las FARC, y para efectivamente recuperar a los secuestrados, pues eso está bien hecho y bienvenido», dijo a periodista el ministro de Interior, Carlos Holguí­n.

«Lo que no se quiere es el show», añadió el ministro al precisar una declaración del canciller Fernando Araújo, quien dijo ayer que el Gobierno colombiano no aceptará más comisiones humanitarias como la designada por Chávez a fin de año para recibir a tres rehenes de las FARC y que incluí­a a delegados de siete paí­ses encabezados por el ex presidente argentino Néstor Kirchner.

En ese mismo sentido, el comisionado de paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo, aseguró que cualquier ayuda de la comunidad internacional debe partir de «confianza en el Gobierno, discreción en la operación y comunicación para realizarla».

La operación se frustró, según las FARC, por operaciones militares en el sureste del paí­s.

Los rebeldes, sin embargo, admitieron el viernes que no liberaron a los secuestrados porque no tení­an en su poder a uno de los tres rehenes, el niño Emmanuel, hijo de la dirigente Clara Rojas, quienes serí­an entregados con la ex congresista Consuelo González a la misión humanitaria.

La declaración de Araújo desató reacciones de rechazo por parte de la comunidad internacional y también crí­ticas en el paí­s.

Una fuente de la cancillerí­a argentina dijo a periodistas que la decisión de Bogotá fue recibida con «sorpresa y asombro» y la calificó de contradictoria.

Por su parte, el delegado ecuatoriano Gustavo Larrea y el asesor presidencial de Brasil, Marco Aurelio Garcí­a, que compartieron la misión con Kirchner, coincidieron con Argentina, aunque el segundo expresó: «parece que las FARC sí­ le mintieron al mundo».

En Bogotá, el director de la privada fundación Nuevo Arcoiris, León Valencia, dijo que es difí­cil impedir la participación extranjera en el caso de los rehenes, «porque las misiones humanitarias se han convertido en un derecho de las ví­ctimas en situaciones difí­ciles».

Anotó que, además, hay que tener en cuenta «la situación de los paí­ses vecinos y las tensiones que hay por el conflicto porque los actores armados están a lo largo de la frontera, especialmente Ecuador y Venezuela».

«Por eso estos paí­ses se han arrogado el derecho de hablar e intervenir», agregó.

«Veo que en el futuro estas misiones van a seguir y tendrán que tener el aval del gobierno por la presión internacional, o se harán a «motu proprio» y esto será fuente de litigio muy grande la diplomacia colombiana y negativo para el paí­s», concluyó.

A su turno, el ex comisionado de paz del gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002), Camilo Gómez, dijo que «en todo conflicto, en la época reciente, la participación internacional ha sido definitiva».

«Colombia no puede desechar la participación y el apoyo internacional para la solución del conflicto», precisó Gómez aunque advirtió que hubo «exceso» en la operación de fin de año para la liberación de los tres rehenes.