Piden dimisión del presidente de la Comisión electoral


Jóvenes de un partido de oposición protestan frente al ente que regula las elecciones en Georgia, gritando consignas

En un nuevo capí­tulo de la tensión que sacude Georgia tras la elección presidencial del sábado, el lí­der de la oposición Levan Gachechiladze pidió este martes la dimisión del presidente de la Comisión Electoral Central, acusándolo de fraude.


«Â¡Dimita! O si no protestaremos todos los dí­as» gritó Gachechiladze al presidente de la Comisión Electoral Central, Levan Tarkhnishvili, después de que varios lí­deres de la oposición irrumpieran en las oficinas de la Comisión.

Gachechiladze, que según los resultados incompletos de la elección presidencial del sábado pasado fue el segundo candidato más votado, lejos del presidente saliente Mijail Saakashvili, acusó de fraude al responsable electoral.

«Usted está mintiéndole a toda Georgia. Pedimos la dimisión del mentiroso Tarkhnishvili,» gritó, señalando con su dedo al presidente de la Comisión Electoral.

Tarkhnishvili, que habló de «presión y amenazas» ante la televisión georgiana, respondió a Gachechiladze que tramite sus quejas por ví­as oficiales o en los tribunales.

«La oposición tiene a representantes en las comisiones electorales a todos los niveles», dijo.

«Tienen todos los instrumentos posibles para actuar dentro de la ley», añadió Tarkhnishvili.

La Comisión electoral central aún tiene que publicar los resultados finales de la elección presidencial del sábado este martes a mediodí­a, 60 horas después del cierre de los colegios electorales.

Con alrededor del 90% de las papeletas escrutadas, Saakashvili tení­a el 52,1% de los votos, superando el 50% necesario para ganar en la primera ronda.

Gachechiladze, su más cercano rival, tení­a el 24,98%.

Tarkhnishvili declaró el domingo por la noche que según un recuento final oficioso la victoria estaba asegurada para el presidente saliente Saakashvili.

Los lí­deres de la oposición, que acusan al pro-occidental Saakashvili de amañar las elecciones, amenazaron con llevar a cabo manifestaciones esta semana. El domingo, varios miles de simpatizantes de la oposición se congregaron en Tiflis.

La oposición asegura tener pruebas de que hubo fraude y se ha propuesto impugnar los resultados ante los tribunales. Otro lí­der de la oposición, David Usupashvili, dijo el martes que era «más que excepcional y muy sospechoso» que aún no hayan sido anunciados resultados preliminares oficiales.

Saakashvili, cuyo principal objetivo es sacar a Georgia de la órbita de influencia rusa y alcanzar la membresí­a de la Organización del Tratado del Atlántico norte (OTAN) y de la Unión Europea (UE), asegura que si se confirma su nuevo mandato de cinco años continuará con las reformas destinadas a reforzar la democracia y el libre mercado.

Pese a las alegaciones de fraude de la oposición, la celebración de la elección presidencial tuvo el visto bueno de los observadores extranjeros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El jefe de la misión de observadores de la OSCE, Alcee Hastings, miembro del Congreso estadounidense, dijo que pese a algunas deficiencias «la democracia marcó en Georgia un punto triunfal».