Después de los pocos vehículos que se observaban en las principales arterias del país, hoy nuevamente se vio la marea de automovilistas en las calles y avenidas.
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El ir y venir de todos los días no deja tiempo para reparar en todos los minutos, horas, días y semanas que se dejan en el asiento de un vehículo.
Amílcar Montejo, jefe de Análisis de la PMT de la capital, explica que el estado de la circulación se ha complicado en los últimos años, con embotellamientos de más de tres horas.
En cuanto al gasto por el uso del vehículo, los cálculos de la Municipalidad capitalina dan cuenta de que se deben destinar unos Q20 diarios para el mantenimiento del vehículo si se transita en hora pico, es decir, que al final del mes se deben invertir como mínimo Q400, cifra que al ser multiplicada por los 150 mil automotores que circulan diariamente en todos los ejes de la capital, da como resultado un gasto mensual de Q320 millones.
No más autos
La causa de los atascos viales se debe en buena parte a que el parque vehicular crece un 15% anual, mientras que la red vial ha crecido a un ritmo de 1.2% por ese mismo período, durante los últimos 25 años.
Montejo manifiesta que lo anterior es alarmante, porque se trata de aproximadamente 50 mil vehículos que se suman anualmente, entre nuevos y rodados, y el 70 por ciento de esos van y vienen a la metrópoli.
Indica además que la circulación vehicular llega en ocasiones a un millón de automotores, en tanto que las calles de la capital sólo tienen capacidad para 350 mil, lo que ocasiona que los ejes estén saturados.
En el 2000, la hora pico comprendía solamente de 6:30 a 7:30 y de 18:30 a 19:30 horas. Dos años después, el rango aumentó una hora, tanto para la mañana como para la tarde y noche, es decir, de 6:30 a 8:30 y de 17:00 a 19:00 horas.
Según Montejo, en el último año la hora pico se ha extendido 60 minutos más, ya que se inicia desde las 5:30 hasta las 8:45 ó 9:00 horas, y por la tarde comienza a las 16:30 y concluye a las 20:45 horas.
Montejo comenta que el comportamiento de los conductores es variado, pero como autoridad que regula el tránsito los ha clasificado en activos y pasivos. En el primer caso hay de todo, dice: agresivos, que maltratan, o incluso descienden de sus vehículos para amenazar; otros, que no respetan su turno, lo que ocasiona choques entre vehículos, mientras que los pasivos conducen resignados.
í“liver Obregón, jefe de Planificación y Diseño, de la Dirección de Infraestructura de la Municipalidad de Guatemala, indica que, según análisis técnicos, en el área metropolitana hay registrados alrededor de unos 150 mil vehículos, de los cuales el 70% circula en el municipio de Guatemala. La velocidad en los horarios pico no supera los 15 kilómetros.