Regalo de San Nicolás: la presidencia de Georgia


El reelegido presidente georgiano Mijail Saakashvili festejó hoy la Navidad ortodoxa como ganador de unas elecciones presidenciales en las que Occidente estima que triunfó la democracia, pese a las denuncias de fraude de la oposición.


Por la noche Saakashvili estrechó la mano de su principal adversario, Levan Gachechiladze, antes de asistir a una misa en la iglesia de la Trinidad, acompañados de sus esposas. Y hoy celebraba la Navidad «en familia», según su portavoz Nato Partskhaladze.

Una vez escrutados los votos de más de dos tercios de los colegios electorales, Saakashvili encabeza los resultados con el 51,19% de las papeletas, por delante de Gachechiladze (25,53%), según las cifras publicadas hoy por la Comisión Electoral Central.

Para sorpresa de todos, el presidente de la comisión electoral georgiana, Levan Tarkhnichvili, anunció ayer a última hora la victoria electoral de Saakashvili con el 52,8% de los votos.

Recalcó, no obstante, que se le habí­a informado de los resultados «por teléfono», por lo que aún eran informales y carecí­an de valor jurí­dico.

Saakashvili, cuya imagen de demócrata se enturbió debido a la represión de las protestas de sus detractores y a la instauración de un estado de excepción durante nueve dí­as en noviembre, habí­a presentado estas elecciones anticipadas como «un test para la democracia».

Ayer declaró a la BBC World que su paí­s habí­a «superado un test de madurez y probado que era un verdadero Estado» y «una democracia viva».

Los observadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) estimaron que los comicios respetaron una «competencia» real entre los candidatos, por lo que, pese a algunas «lagunas», eran «válidos».

«La democracia marcó ayer en Georgia un punto triunfal», declaró Alcee Hastings, miembro del Congreso estadounidense y jefe de la misión de observadores de la OSCE.

Saakashvili, un ex abogado de 40 años formado en Estados Unidos y en Europa, preconiza un acercamiento de su paí­s a Occidente en detrimento de Rusia, que apoya a dos repúblicas separatistas georgianas, Abjasia y Osetia del Sur, y le impuso en 2006 un bloqueo económico.

El triunfo en la primera vuelta tiene un valor simbólico importante para este héroe del movimiento prodemocrático conocido como Revolución de la Rosa en 2003 que fue elegido en 2004 con el 96% de los votos.

Pero la oposición pone en duda los resultados parciales. «Pedimos una segunda vuelta», declaró anoche Tamara Roukhadze, portavoz de Gachechiladze.

«Saakachvili falsificó los resultados. No le permitiremos que nos robe nuestra victoria», dijo hoy Koba Davitachvili, uno de los lí­deres de la oposición.

Nino Stouroua, portavoz de la oposición, mencionó la posibilidad de que se celebre mañana una manifestación dependiendo «de la situación en los resultados».

Hoy reinaba la calma en Tiflis, cubierta por un manto de nieve, mientras los georgianos, muy creyentes, celebraban la Navidad ortodoxa en familia alrededor de un lechón asado y de dulces de nueces y zumo de uva.