Al menos 18 personas, entre ellas uno de los principales jefes de las milicias sunitas movilizadas por el ejército estadounidense para luchar contra Al-Qaeda, murieron hoy en cuatro atentados en esta capital, anunciaron las fuerzas de seguridad en un nuevo balance.
El anterior balance registraba al menos 14 muertos en los dos primeros atentados.
Los cuatro atentados causaron en total 18 muertos, según las fuentes, que todavía no pueden establecer un balance exacto de muertos en cada uno de los atentados.
«El coronel Riyadh al-Samarrai, líder del Despertar de Adhamiyah, su hijo y al menos cinco guardias murieron cuando un suicida hizo detonar su bomba en las oficinas de una organización sunita», dijo el comandante militar Abu Abed.
El kamikaze hizo estallar la bomba cuando abrazaba él mismo al coronel Sammarai, precisó un responsable de su seguridad.
Un objeto explosivo estalló poco después en una calle vecina cuando pasaba un auto que evacuaba a los heridos, causando un número todavía indeterminado de muertos, agregó Abu Abed.
En el este de Bagdad, tres personas murieron y ocho resultaron heridas, entre ellas varios estudiantes, en la explosión de una bomba que fue puesta ante la Universidad de Tecnología, según responsables de las fuerzas de seguridad.
Otra bomba estalló cerca de la Universidad de Bagdad (sur), causando un muerto y cuatro heridos, según las mismas fuentes.
La capital fue afectada ayer por tres atentados con bomba que causaron 19 muertos, entre ellos muchos policías y soldados iraquíes.
Decenas de grupos sunitas bautizadas «Al-Sahwa» (Despertar) fueron formados con el apoyo especialmente financiero del ejército estadounidense en las regiones sunitas de Irak para combatir a los partidarios de Al-Qaeda y han contribuido ampliamente a la baja de la violencia en Bagdad y en el oeste del país.
Esos grupos sunitas, constituidos en su mayoría de ex insurgentes, se han convertido en objetivo de ataques casi cotidianos de partidarios de la rama iraquí de Al-Qaeda.
Numerosos líderes de los grupos sunitas han muerto en esos atentados que han proliferado después de las amenazas lanzadas por Al Al-Qaeda en los últimos meses.
En el norte de Bagdad, el barrio mayoritariamente sunita de Adhamiyah era desde hace dos años un bastión de la organización islamista.
Los combatientes del «Despertar de Adhamiyah» habían tomado el control allí a mediados de noviembre, con el apoyo material de la Fundación sunita, institución iraquí encargada de la gestión de las mezquitas sunitas en el país.
El coronel Riyad al-Sammarai, de 57 años, era intermediario entre el Despertar de Adhamiyah y la Fundación sunita.