Una parábola para Berger


El catorce de enero de este año, una semana, í“scar Rafael Berger Perdomo dejará de ser Presidente de Guatemala y tendrá que insertarse, de nuevo, a la vida civil.

Roberto Arias

Este ciudadano guatemalteco, como los anteriores, sale de la Presidencia de la República, archimillonario, aunque nunca igualará al grosí­simo capital acumulado por fechorí­as contra el Estado de Guatemala, de su tándem desde el colegio, ílvaro Arzú Irigoyen.

El que abrió la brecha polí­tica para que penetraran al gobierno los más grandes depredadores del Estado de Guatemala fue Arzú Irigoyen. Su estrategia para entrar polí­ticamente fue pedir «Una oportunidad» y los guatemaltecos se la dieron engañados por su camaleonismo.

Los guatemaltecos todaví­a no sabí­an cómo utilizarí­an, Arzú y sus cómplices, esa «oportunidad» y? ¡vaya si la supieron utilizar! Desvalijaron al Estado y desvalijaron individualmente a los ciudadanos robando (privatizando, dicen) y encareciendo descaradamente los servicios públicos indispensables y masivos -El Correo; El Ferrocarril; Indeca; la Empresa Eléctrica; La Empresa Telefónica; Los servicios, calles y terrenos municipales, etcétera.

Echaron mano de los fondos municipales y del Estado para realizar gruesos negocios personales, verbigracia el puente de El Naranjo y otras obras tales como el estacionamiento construido subterráneo bajo el Bulevar Liberación para «Capillas Señoriales» y el paso a desnivel y parqueo subterráneo que están construyendo con el dinero de los ciudadanos en la 7ª. Avenida Zona 4, Plazuela 11 de Marzo, para el «Banco Industrial», etcétera; amén de la permisividad para la depredación inmoralmente «legalizada» de los recursos naturales que incluyen el oro y otros metales preciosos y no preciosos; maderas preciosas y demás riquezas que hacen de Guatemala un paí­s riquí­simo con un pueblo de limosneros y muertos de hambre. Cada gobierno asesta una enorme tarascada a la presa y ésta se agota.

La mayor demostración de falta absoluta de vergí¼enza de í“scar Berger es que la Corte de Constitucionalidad omitió contestar la vergonzosa petición que hizo de si él y el vicepresidente podrí­an incorporarse como diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen) después de que el mismo Berger no denunció parcialmente el Tratado Constitutivo del Parlacen y Otras Instancias Polí­ticas, ni el Tratado fue reformado.

El precio que pagarán Berger, Arzú y compañeros por su infinita voracidad y por el irreparable daño hecho a un pueblo paupérrimo que confió en ellos para su buena conducción no puede predecirse; pero sí­ debe recordarse aquella parábola de Jesús: «También les refirió una parábola diciendo: La heredad de un hombre rico habí­a producido mucho. Y él pensaba dentro de sí­, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos? Y dijo: «Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí­ guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocí­jate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto ¿de quién será? Lucas 12:16 – 20.

Jeremí­as 17:11 dice: «Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus dí­as las dejará, y en su postrimerí­a será insensato.»