Difí­cil pronosticar un clima exacto


Pese a los cambios climáticos que se han presentado en nuestro paí­s, entes encargados señalan que no se pueden hacer pronósticos a mediano y largo plazo.

Pese a los cambios climáticos que se han presentado en nuestro paí­s, entes encargados señalan que no se pueden hacer pronósticos a mediano y largo plazo.

Ana Miza
lahora@lahora.com.gt

César George, encargado de pronósticos del Instituto Nacional de Sismologí­a, Vulcanologí­a, Meteorologí­a e Hidrologí­a (Insivumeh), espera que los cambios climáticos puedan ser estables.

Sin embargo añade que los frentes frí­os podrí­an mantenerse hasta mediados de febrero, y las mayores heladas son las que se están dando en estos dí­as, con temperaturas de hasta siete grados centí­grados bajo cero en la zona montañosa del Occidente, explica el experto.

Se espera que las temperaturas extremas de frí­o, igual que heladas sobre los valles de Quetzaltenango, Totonicapán, Tecpán Guatemala, Chimaltenango y la capital, sean los que mayores riesgos presenten.

Mientras que en Petén y las Verapaces podrí­an presentarse algunas lluvias, siendo esto con 15% de normalidad, las cuales se podrí­an mantener durante el primer trimestre del año.

Debido a esta variabilidad del clima, los meteorólogos del Insivumeh efectuarán un análisis de las condiciones climáticas, para determinar si las vacaciones de Semana Santa serán calurosas o variables.

El encargado del Insivumeh considera que habrá un verano normal, sin oleadas de temperatura extrema, aunque recomienda cuidar el agua, no sobreexplotar las fuentes hí­dricas.

Esa recomendación es porque los cielos estarán despejados, lo cual genera mayor evaporación de los cuerpos de agua.

Sin embargo, consideran que el fenómeno de la Niña podrí­a adelantar la llegada de las lluvias, que caerí­an en la mayor parte del paí­s, dentro de lo normal, sin mayores excesos o sequí­as. Lo negativo es que la entrada de la época de huracanes podrí­a prevalecer a principios de junio o a finales de noviembre podrí­an presentarse tormentas de manera severa.

Sin descartar que la temporada normal, en las que se presentan las tormentas más fuertes son hasta septiembre y octubre, y no al inicio, como es normal.

Finalmente George agregó que lo más importante es estar informado, para tomar acciones de prevención.

Preparados

Benedicto Girón, vocero de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), comentó que una de las ventajas que existen es que la población y las autoridades locales están más conscientes de la necesidad de prevenir.

Y tanto la Conred como los sistemas de alerta cuentan con el apoyo de todas las instituciones gubernamentales que forman parte de esa coordinadora, y que fueron las que permitieron que el año anterior se pudieran prevenir desastres, por lo que se espera puedan estar igual de preparados en este nuevo año.