Hillary Clinton tiene dura batalla por delante tras su derrota en Iowa


Hillary Clinton, precandidata demócrata, no pierde el tiempo, y ya se encuentra en New Hampshire, donde será el próximo caucus, para intentar revertir la tendencia de Iowa.

La derrota ayer de Hillary Clinton en la primera consulta electoral de la campaña presidencial estadounidense revela la desconfianza que le tienen muchos demócratas, algo que deberá disipar si quiere seguir hasta el final la carrera hacia el sillón presidencial.


Aunque el joven senador Barack Obama logró una hazaña al imponerse ampliamente, «la cifra más importante es el 70% de los demócratas de Iowa que votaron contra Hillary Clinton», declaró Larry Sabato, profesor de ciencia polí­tica de la Universidad de Virginia (sudeste).

De hecho, los resultados oficiales de las asambleas de electores demócratas ayer en Iowa otorgaban un apoyo de 29,47% a Hillary Clinton, colocándola en un decepcionante tercer lugar, lejos de su joven rival Barack Obama (37,6%) y apenas por debajo del ex candidato a la vicepresidencia John Edwards (29,75%).

Es una advertencia para Clinton, que preparó tan concienzudamente su campaña para convertirse en la primera mujer presidenta de Estados Unidos que la carrera parecí­a por momentos un camino hacia una consagración anunciada.

«La maquinaria Clinton todaví­a podrí­a impulsarla, pero ella es débil (…), hay algo en ella que a la gente no le gusta», concluyó Sabato.

«Los electores de Iowa pasaron mucho tiempo estudiando los candidatos y decidieron que le faltaba algo», estimó Peter Brown, director adjunto del instituto de sondeos Quinnipiac, que estima que pudo padecer su posicionamiento de centro y su voto en 2002 a favor de la guerra en Irak, que el ala izquierda del partido no le perdona.

Para Ross Baker, profesor de la Universidad Rutgers, esta derrota en el inicio de la campaña es peor para Clinton porque siempre intentó convencer que era la que estaba mejor posicionada para ser electa en noviembre. «Si se tiene como argumento principal la capacidad de ser electa, y una no es electa, eso afecta mucho. Debe conseguir una victoria muy rápido», añadió.

La campaña presidencial sigue inmediatamente en New Hampshire (noreste), donde están previstas primarias el próximo martes. En este pequeño estado de Nueva Inglaterra un promedio de los sondeos realizado por el sitio internet RealClearPolitics otorga 7 puntos de ventaja a Clinton.

Lo que pone en guardia contra la tentación de enterrar demasiado rápido la candidatura de Clinton: «Tiene una organización en los 50 estados estadounidenses y en la mayorí­a ella domina las encuestas», subrayó Peter Brown.

Para este experto, Barack Obama, que ambiciona convertirse en el primer negro electo a la Casa Blanca, 40 años después del asesinato de Martin Luther King, simplemente «afectó el halo de invencibilidad» de Clinton, sin convertirse sin embargo en favorito.

En cuanto a los republicanos, varios expertos estiman que la victoria de Mike Huckabee (34% de los votos) en Iowa podrí­a no durar mucho: no encontrará otro Estado con tanta proporción de evangélicos, sensibles a su personalidad de pastor bautista.

«Si logra ganar en New Hampshire (estado con pocos evangélicos), estará en excelente posición, pero me sorprenderí­a mucho», declaró Brown.

En caso contrario, la pobreza de sus fondos de campaña debido a su tardí­o ingreso en los sondeos jugará en su contra a la hora de la campaña nacional para el «megamartes» del 5 de febrero, cuando se realizarán primarias en una veintena de estados.

En cambio, los caucus de Iowa dejaron un «gran perdedor», el ex gobernador mormón de Massachusetts Mitt Romney (25%), que no pudo imponerse pese a su enorme inversión en tiempo y dinero.

Algo que da esperanzas al influyente senador John McCain, tercero en Iowa pero que espera imponerse ahora en New Hampshire frente a un Mitt Romney debilitado. Lo que relanzarí­a definitivamente una campaña debilitada en los últimos meses.

Giuliani minimiza derrota


El antiguo alcalde de Nueva York y favorito republicano para las presidenciales, Rudolph Giuliani, minimizó sus malos resultados en las primarias celebradas ayer en Iowa y los achacó al hecho de haber seguido una estrategia que favorecí­a a otros estados.

«A medida que el proceso avance, veremos cómo esta estrategia se vuelve provechosa, en la medida que hemos concentrado más atención en los estados más desatendidos por otros candidatos», dijo Giuliani al canal CNN.

Según los resultados parciales de las primarias de los republicanos en Iowa, Giuliani está situado en sexta posición. «Francamente, no esperábamos ganar y por eso no destinamos muchos recursos. Vamos a ir hacia adelante en otros estados y aún quedan 28», justificó el ex alcalde neoyorkino.

Giuliani felicitó a su rival, el ex gobernador y pastor baptista, Mike Huckabee, por su «gran victoria» en Iowa.

«Ha llevado una campaña soberbia en Iowa. He participado en numerosos debates con él. Es muy positivo. Es muy fuerte y se merece ser felicitado por su victoria de esta noche», apuntó Giuliani.