Las regulaciones que regirán las actividades financieras en el 2008 pondrán a prueba a las offshore para que se garantice la estabilidad de sus inversores.
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Las nuevas reglas para las entidades financieras, puestas en marcha desde ayer, exigen a los operadores de créditos, bancos y offshore que envíen diariamente un informe sobre su estado de inversiones y saldos a la Superintendencia de Bancos (SIB).
Con esta medida se pretende tener un mejor control sobre la capacidad de las entidades financieras para cumplir con sus compromisos; «el informe mensual sobre situación de bancos y financieras será más completo y ofrecerá garantías para las inversiones» dijo una fuente de la SIB.
Según el reglamento de operaciones, las offshore no pueden emitir préstamos mayores del 15% al patrimonio de la persona individual o jurídica que lo solicita, con el objetivo de no sufrir desequilibrios en los balances financieros de la entidad.
Al igual que los bancos, se exige que cuenten con suficiente liquidez y reservas en sus arcas para cumplir con sus compromisos, y eleven su nivel de confiabilidad.
Aceptación
La Asociación de Banqueros de Guatemala (ABG) aceptó con beneplácito la resolución de la Junta Monetaria, pese a que la normativa demandó realizar inversiones y modificaciones en sus sistemas de cómputo.
A criterio de Luis Lara, presidente de ABG, las medidas que se adopten para garantizar a los inversores su estabilidad financiera son positivas, y deben ser respetadas por todas las organizaciones adscritas a la SIB.
BC y Bancafé
Las operadoras offshore que funcionaban en Banco de Comercio (Bancomer) y Banco del Café (Bancafé) que suspendieron actividades fueron las principales advertencias para que la SIB impulsara medidas para reducir los riesgos.
Las millonarias pérdidas que afectaron a los inversionistas de financieras y offshore anteriormente podrán ser previstas por la SIB con antelación, ya que la información que manejará esa entidad controlará el rumbo de crecimiento que observen las financieras.