Tú eres mi amigo


César Guzmán
cesarguzman@yahoo.com

Cuando en la oscuridad de mi vida me encuentro perdido, siempre sé que te encuentro, mi querido amigo.

En mis dí­as tristes, cuando no existe en mi alma el sosiego, sé que una palabra tuya basta para aliviar mi pena.

Tú, mi querido y dulce amigo, sufres para que no sufra yo, con tu mano quitas las espinas del dolor para que no hieran mi corazón, tú eres mi amado hermano a quien puedo acudir en cualquier momento.

No eres como los demás amigos, eres especial, en las penas y alegrí­as yo siento tu presencia quieta y silenciosa, sin lamentos ni reproches aunque a veces yo, ingrato te abandone.

Y cuando en mi cara la sombra del sufrimiento ves nacer, eres el primero en aliviar mi padecer.

Bella y pura, nadie puede envidiar nuestra amistad, pues eres tan grande y bondadoso que todo aquel que así­ lo quiera la puede disfrutar.

Eres luz de mi ceguera, manantial para mi sed, pan de vida que alimenta mi existir, cuando yo te necesito tu siempre estás dispuesto a dar tu ayuda sin fijar precio y cantidad.

Tú eres mi Amigo… Jesús