Academia Infantil de Escritura


Para los niños y las niñas que desde temprana edad tienen la inquietud de la vocación literaria, la Editorial Letra Negra estará impartiendo talleres para escritura.

Mario Cordero
mcordero@lahora.com.gt

Las clases se impartirán los sábados, iniciando el 25 de agosto, de 10:00 a 12:00 horas, en las instalaciones de la editorial, 11 avenida 2-49 zona 15, colonia Tecún Umán.

Los cursos están dirigidos a niños y niñas de ocho a doce años, partiéndolos en dos grupos, de acuerdo a su edad.

Serán ocho sesiones; si se cumple con todas ellas, la editorial publicará un libro del niño o niña participante. La inscripción tiene un costo de cien quetzales, y cada sesión costará 120 quetzales. Para mayor información, comuní­quese los teléfonos 2369-6950 y 23692527.

A fin de profundizar en este proyecto, se entrevistó a Armando Rivera, director de la editorial, quien, en compañí­a de Ana Fortuny, impartirá las clases con los pequeños literatos.

Me imagino que con este proyecto se está interesando por el futuro de las letras en Guatemala. ¿Cómo ve usted el panorama?

Efectivamente, la Academia Infantil de Escritura de Letra Negra crea un nuevo referente para el arte de la escritura en el paí­s. Como posibilidades, abre un vasto universo para los niños y niñas, quienes, si se percata, tienen opciones, como academias de pintura, o danza o música, entre otras, para citar algunas; pero una academia de escritura infantil no existí­a en Guatemala.

Entonces, al concebir el programa creemos y creamos la sombra del futuro, los niños y niñas de inicio del siglo XXI son potencialmente un referente de arte para el paí­s. Con este modelo de proyectarse hacia el futuro, tenemos que estimular correctamente a los niños y niñas, ellos serán, si nosotros les proponemos buenas opciones, los grandes creadores del siglo XXI.

¿Hay talento en Guatemala para la literatura?

Existe mucho talento en Guatemala. Aunque esto suene risible, la misma construcción idiomática del Himno Nacional deja un sustrato de poeta en cada guatemalteco, lo que hay que saber es cómo orientar todo ese referente social de la literatura que nos contiene y explica. Somos un paí­s que ha otorgado al mundo grandes creadores, escritores de la talla de Miguel íngel Asturias, Augusto Monterroso, Mario Monterforte, entre otros.

Usted y su editorial se han caracterizado por impulsar a muchos autores inéditos o con pocas publicaciones. ¿La academia infantil es parte de este proceso editorial?

Efectivamente, en el proceso de publicar autores de primera obra, algunos muy jóvenes, nos percatamos que prácticamente impartí­amos un taller de literatura para cada escritor.

Algunos de estos jóvenes autores vení­an muy preparados, traí­an un gran cúmulo de lecturas; otros, los menos, tienen más entusiasmo pero menos preparación, es ahí­ donde debemos impulsar sobre todo una gran variedad de lectura y reflexión literaria, porque para ser escritor primero se debe ser un gran lector.

Entonces, imbuidos de esta dinámica, nuestra compañera de trabajo, Ana Fortuny, propuso ir directamente hasta el origen, con los más pequeños.

De la metodologí­a creada para los talleres de literatura de mayores se tomó lo necesario y se amplió en otros aspectos, como el sensoperceptor, además se tomo en consideración algunas lecturas dirigidas por otros niños, y con esta mecánica que vamos a desarrollar una metodologí­a para a los estimular a los «nuevos» escritores de Guatemala.

Probablemente, el aspecto más novedoso es que al final de las ocho sesiones de trabajo, el niño o la niña aparte de su diploma, se lleva un ejemplar debidamente editado de su libro, encuadernado, con foto y comentarios. Un gran estí­mulo, ya que es su primer libro.

¿El artista nace o se hace?

Creo que hay una referencia múltiple entre el talento innato y la disciplina, no se oponen, se complementan. Todo ser humano desde sus infinitas capacidades es capaz de realizar cualquier hazaña o proeza que se proponga.

Con este parámetro es posible impulsar a los niños y niñas que estén interesados en el proceso de escritura. La individualidad tiene esa caracterí­stica que hace que un ser humano pueda, por ejemplo, jugar mejor fútbol que otros, pero acá entra, la disciplina y sobre todo que tiene posibilidades de practicarlo.

Si hay talento y se cae en un espacio propicio, los niños y niñas tienen más posibilidades de un desarrollo ulterior como escritores.