Las palabras y los dí­as de Julio Serrano


El cura y el peluquero*

Hace varios meses, Editorial Cultura publicó este libro, el primero de Julio Serrano. Consiste en un poemario que se divide en dos: una parte para «Las palabras» y otra para «Los dí­as», tal como se hace referencia en el tí­tulo (¿No se parece al tí­tulo de un libro de Foucault? ¿O será de Hesí­odo?)

Mario Cordero
mcordero@lahora.com.gt

La primera parte, «Las palabras», consiste en diez poemas que evocan algunas palabras de objetos cotidianos (como cine, agua, teléfono, ojos, viento, etc.)

«Los dí­as» es la definición, en siete poemas, de los cinco dí­as laborales de la semana, y los dos últimos meses del año. El último poema del libro se llama «últimas palabras últimos dí­as».

Dos aspectos formales llaman profundamente la atención. El primero es lo que el autor llama «palabras prestadas». í‰stas son frases de poetas o músicos, que Serrano recuerda en el poemario. Para no violar los «derechos de autor» (¿?), entre paréntesis se incluye las iniciales de la fuente.

Por ejemplo, cita: «cuanto más se escribe menos se piensa (pv)», en alusión a la frase del poeta francés Paul Valery. Esto funciona como un epí­grafe, sólo que incluido en el cuerpo del poema, con lo cual logra apropiarse de la frase.

Este recurso hace que la lectura se convierta en un juego, ya que motiva al lector a buscar, primero, al autor de la frase, con el indicio de las iniciales; después, a buscar el poema o canción donde está la frase, y, por último, a relacionarlo con el poema de Serrano.

Este recurso debe catalogarse como una estrategia de intertextualidad; ésta, a grandes rasgos, es la utilización o la evocación de otros textos dentro de un texto.

Es comparable, por ejemplo, a la lectura en una página de Internet, donde, leyendo un texto, se puede acceder a un link para acceder a otra página (y a otra, y a otra).

Esta estrategia textual que utiliza Serrano ofrece gran frescura a la lectura, debido a que invita al lector a descubrir las fuentes; sin embargo, en la página 51 está el significado de cada una de las iniciales de estas frases prestadas, lo cual le resta la emoción del juego de buscar (yo me di cuenta de esto, cuando todaví­a no habí­a descubierto ni la mitad de las referencias). Si usted compra el libro, le recomiendo que arranque esta página 51, e intente descubrir las referencias por sí­ mismo.

El segundo aspecto formal utilizado por Julio Serrano, es de carácter tipográfico. Hay cinco niveles de «impresiones» de las palabras. El primero, el más sencillo de identificar, es el de la impresión normal. El segundo es la llamada impresión en negrita o bold, con la cual resalta el tí­tulo (el cual no necesariamente va al inicio del poema).

Otro nivel es el de la palabra impresa en gris, o, mejor dicho, con menos tinta de lo normal. El cuarto es la misma palabra escrita en gris, pero con una lí­nea por encima, como significando que el autor está tachando esa palabra. Por último, está es el del espacio en blanco, que, a mi parecer, significa que ahí­ hubo palabras, pero que el poeta borró por completo (no sólo tachadas).

Las «palabras prestadas» y las disposiciones tipográficas aumentan y aportan al significado que el poeta ofrece en el texto.

Para ser el primero del autor, se debe considerar como un libro bastante aceptable. Aunque tenga pocas páginas, éstas logran detener la lectura para reflexionar sobre el verdadero significado.

Las ideas y las temáticas de «Las palabras y los dí­as» son muy cursis y hasta trasnochados, pero vale la pena jugar con los recursos que propone el autor, para descubrir el tema de los poemas.

* Don Quijote de la Mancha, primera parte, capí­tulo 6

FICHA Tí‰CNICA

SERRANO, Julio. Las palabras y los dí­as. Guatemala: Ministerio de Cultura y Deportes, Editorial Cultural, 2006.