Nos encaminamos al relevo de las autoridades gubernamentales. El 14 de enero de 2008 para los organismos Ejecutivo y Legislativo, y el 15 para los 332 gobiernos locales. Entre tanto, los preparativos en el marco de la transición, por primera vez en los últimos cinco reemplazos anteriores, se respira en un ambiente de «altura», de «madurez». Casi como que habrá un hilo conductor y de prolongación en aquellas pocas iniciativas emprendidas en los cuatro años anteriores que han demostrado cierto grado de efectividad, de proyección y beneficio para el país.
Y estas favorables circunstancias generan por su parte, el ambiente para la «creación» de plataformas, de un «trampolín» para construir las condiciones previo a asumir la conducción real y formal del Estado como no se habían presentado antes y, a mi juicio, manejadas hasta el momento de manera más allá de lo aceptable: apropiada y con visión de estadista. En efecto, el periplo del Presidente electo es una valiosa oportunidad para que él ofrezca planteamientos en el exterior, que impliquen significativos apoyos, tanto en lo financiero como en otras áreas, previo al inicio de la administración uneísta.
Es todo un conjunto de desafíos que se perfila su enfrentamiento con una alta dosis de certeza en cuanto a cómo se debe abordar cada problemática. Los discursos pronunciados a la fecha revelan esas y otras capacidades. El tiempo, en breve, nos dirá si se nos está conduciendo por el sendero apropiado o si por el contrario los yerros se hacen mayores que los aciertos y la percepción final sea la misma de los antecesores: «seguimos igual o peor que antes».
El discurso cohesionador del Presidente electo ya se está topando frente a un sinnúmero de intereses creados. Por ejemplo, en los próximos días habremos de saber si hay capacidad en el Legislativo para resolver ágilmente la aprobación o no del Presupuesto para el Ejercicio Fiscal 2008. Esta será sin dudas el primer aviso importante del que puede ser el destino de la administración que está por iniciar. Está de por medio también lo relativo a los ingresos «ordinarios» que serán aprobados de manera extraordinaria. Habrá que estar al tanto de eventuales acciones de inconstitucionalidad frente a estos ingresos tributarios y determinar el grado de acción y reacción ante tales medidas. El Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz, IETAAP, se encuentra, de hecho en el filo de la navaja frente al andamiaje jurídico del país. Su eventual aprobación por parte del Congreso abre posibilidades de un renovado enfrentamiento entre los neoconservadores aglutinados en esa llamada «Liga Pro Patria» (la «Patria del Criollo» diría el finado Severo Martínez).
La eventual aplicación de medidas excepcionales frente a los combustibles derivados del petróleo será otra señal que despertará mucha atención en los próximos días o quizás, si esperan hasta entonces, a partir del inicio de la nueva legislatura. También será una interesante «vitrina» que habrá de evidenciarnos el manejo de las circunstancias a cargo de toda la «casta» política. De aquellos que hacen gobierno, de aquellos que obstruyen la gestión pública y de aquellos que hacen oposición con propuesta, tal el conjunto de variables en el quehacer político. Tal la actitud del político frente a sus circunstancias y de total y común acuerdo frente a los intereses que defiende y sus propios intereses que a veces son la misma cosa.
Ya en 2008 la crisis del transporte colectivo es una problemática anunciada. La capacidad para «apagar fuegos» y al mismo tiempo formular propuestas coherentes estará en juego a partir de entonces. Así las cosas, lo que hemos de encontrar en breve es un escenario que por un lado se pinta prometedor, pero por otras esferas se manifiesta conflictivo y con mucha dosis de ingobernabilidad. El político, desde la posición que ha de manejar, tiene ante sí un conjunto de circunstancias complejas. Se habrá de necesitar de mucha entrega para enfrentar satisfactoriamente un «teatro nacional» plagado de tantas injerencias foráneas y tantas apremiantes demandas locales.
Este tiempo que ahora es el favorable, es el tiempo para la estructuración como se está evidenciando. Este tiempo es muy valioso y así parece ser manejado. Ojalá y lo que resulta sea un pleno desarrollo de capacidades que permitan encarar satisfactoriamente tan aguda problemática.