Ni a patadas entienden…


Quienes escribimos esporádicamente en un medio de comunicación nos sentimos indignados y comentamos lo lamentable y doloroso que resulta el observar los múltiples accidentes de tránsito de buses de servicio colectivo extraurbano que se dan en las carreteras del paí­s, en la mayorí­a de casos con cauda de seres humanos, como usted o como yo, que resultan muertos o heridos, con la diferencia de que en estos casos casi siempre son campesinos o indí­genas las victimas, lo que significa que son gente de lo mas pobre, pero que por ello mismo merecen mas consideración y respeto.

Héctor Luna Troccoli

Estos lamentables sucesos o son culpa de los propietarios de los buses que no los mantienen en buen estado o de los pilotos que conducen a excesiva velocidad o bajo efecto de licor.

Pero el mayor culpable de todo esto es la llamada Dirección de Transporte Extraurbano. Plovial y la PNC cuyos funcionarios parecen sólo dedicarse a recibir sueldo y mordidas por doquier, que los enriquecen de la noche a la mañana.

Las personas del área urbana tenemos que sufrir a los abusivos, insolentes e intolerantes pilotos de destartados buses, cuyos propietarios tienden la mano para recibir millonarios subsidios pero jamás los arreglan. Es decir, es otra modalidad de corrupción, con el agravante de que los pasajeros, los peatones o los automovilistas podemos, en cualquier momento ser las ví­ctimas o del mal estado de esos armatostes o del abuso de sus pilotos, sin que Emetra haga algo al respecto, como a mi me consta, ya que en varias ocasiones he observado cómo paran y multan al piloto de un automóvil por no llevar el cinturón de seguridad puesto o hablar por teléfonos mientras conduce, en tanto a su lado pasan «raudos y veloces» en desenfrenada competencia los flamantes buses urbanos. ¿Será resentimiento social de los emétricos?

Volviendo al caso de los accidentes en vehí­culos de transporte extraurbanos casi siempre el número de muertos y heridos es considerable y con o sin seguro de vida esa pobre gente (niños, mujeres, ancianos), no volverán a su hogar. Al oí­r las declaraciones de un viceministro de Comunicaciones y decir que «es lamentable que los empresarios no compren el seguro a sus unidades», me pareció que este señor le pone precio a la vida humana, lo cual es más que denigrante, en tanto su subalterno, el director de transportes extraurbanos se hace el loco, lo que es aberrante y como premio al irrespeto por la vida de otros, lo mantienen en su puesto, con sus prevendas y «extras» bien ganadas…..

Por vidita suya señor Procurador de los Derechos Humanos no nos harí­a la campaña de convertirse en un dios tonante y decir dos que tres cosas en contra de estos energúmenos, a los que la vida de nuestros compatriotas les importa un comino porque son pobres?????