Señor presidente electo


El Ministerio de Educación es uno de los más grandes, no sólo por la cantidad de personal que lo conforma, por lo niños, los jóvenes y los adultos que tiene que atender, sino también por la influencia que ejerce en el progreso de la sociedad. Todo el mundo habla de que la educación es la base de la sociedad, que la educación de la mujer es la clave porque educa a los hijos, que serán las personas que releven a los de la tercera edad; que es urgente aprender lo que la ciencia dice sobre la educación de los niños desde su gestación pero en especial de los 0 a los 6 años de vida; que los jóvenes deben ser parte de la transición del paí­s, y muchas cosas más.

Raymond J. Wennier

Para transformar una sociedad es necesario tener un sistema educativo reestructurado en tal forma que realmente contribuya a esa transformación. La educación es la base para el PROGRESO PERSONAL que indudablemente contribuye siendo parte del PROGRESO DE UNA COMUNIDAD. Para mejorar la CALIDAD DE VIDA individual y comunitaria, hay que tener seres humanos BALANCEADOS en sus oportunidades y experiencias educativas, que cubran al ser completo (las tres Cs: cabeza, corazón y cuerpo). Ser parte de un proceso educativo y haber terminado etapas y niveles mayores en ese proceso ha demostrado que porvee mayores oportunidades de progreso individual y comunitario ECONí“MICO, lo que a su vez es auto renovable con los hijos y es de esta manera cómo la sociedad, en su totalidad, goza entonces de progreso.

Señor presidente electo, para considerar una real transformación al sistema educativo, quiero compartir con usted una serie de visiones acerca de la educación en Guatemala:

1. Tengo la visión de un sistema educativo público con mí­stica, pertenencia, significado y con igualdad de oportunidades para todos. Misión: Nombrar a las personas que han demostrado su liderazgo como educadores notables en los puestos de decisión.

2. Visualizo un sistema educativo público fuerte. Misión: Nombrar a los educadores notables que formarán el Consejo Nacional de Educación para tener una planificación a largo plazo (año 2,035) y fortalecer el recurso humano (maestros), en todo sentido.

3. Una visión de un sistema educativo público que cumpla con atender a los niños desde el nacimiento hacia delante, sin importar el lugar en que se encuentren. Misión: Asegurar que las áreas rurales más alejadas, no estén olvidadas y cerrar la brecha entre lo rural y lo urbano. Coordinar con la educación superior la preparación requerida para tener maestros especializados para cada edad.

4. Tengo la visión de un sistema educativo público que utilice la tecnologí­a y las comunicaciones como un medio, no un fin en si, para llegar a toda la población, no importa donde esté, proveyéndoles NUEVAS OPCIONES PARTICIPATIVAS a los niños, los jóvenes y los adultos. Misión: Utilizar fuentes de energí­a alterna para hacer funcionar la tecnologí­a, de dí­a de noche, en áreas marginales y rurales, con maestros disponibles, de dí­a y de noche, para atender las demandas ?NECESIDADES- diferentes de educación (0 años a adulto).

5. La visión de un sistema educativo público que atienda a las encesidades del ser completo balanceado. Misión: Crear un currí­culo balanceado, ágil, dinámico, adicional a lo básico, de acuerdo a las necesidades e intereses de la comunidad (niños, jóvenes y adultos), identificados por el Consejo local de educación. Un currí­culo que integre las disciplinas académicas con las artí­sticas y fí­sicas.

Para terminar habrá que hablar de dos OBJETIVOS GENERALES. 1. Una SUPERVISIí“N EDUCADORA que ayude y apoye al cuerpo docente a ser mejor cada dí­a. 2. Un SISTEMA DE EVALUACIí“N INTEGRAL CONTINUO que permita que los alumnos demuestren sus habilidades en múltiples formas y no continuar memorizando datos e información aislados para «ganar» un examen estandarizado.

Estoy seguro que usted, señor presidente electo, también tiene su visión. Hay que juntar muchas para así­ «Enseñar el camino».