La Municipalidad de Guatemala a través de la Dirección del Centro Histórico, está realizando los preparativos para la ejecución el próximo 1 de diciembre del proyecto de remozamiento de fachadas en la Avenida Juan Chapín zona 1, a la orilla del Cerro del Carmen, el cual se ha denominado «pintemos la Juan Chapín en un día».
Para el efecto, la señorita Lucrecia Rangel, Asistente de Dirección de la Coordinadora de Proyectos de esa dependencia municipal ha enviado una nota circular a los vecinos informando sobre el desarrollo de la actividad.
Aunque el proyecto podría ser digno de encomio, no se inscribe dentro de las necesidades prioritarias de los habitantes del lugar, en donde sobresalen problemas de mayor urgencia como es la inseguridad. Antes que obras de maquillaje como la de pintar las fachadas de las viviendas, los vecinos afrontan otras dificultades que deberían ser atendidas por las autoridades.
La circular dice que un grupo de técnicos del Centro Histórico realiza el reconocimiento de los inmuebles comprendidos en el tramo de la Avenida Juan Chapín, para luego efectuar un estudio y concluir con un diagnóstico de las reparaciones a realizar.
Una de las primeras acciones es la toma de fotografías y adquirir información para concretar el estudio en referencia. Sin embargo, este punto ha provocado la inquietud de algunos de los vecinos, ante la posibilidad que las fotos pudieran ser parte de un mecanismo encubierto para aumentar los impuestos, especialmente el del IUSI.
Por otra parte, también llama la atención que en la circular se promociona abiertamente a una determinada empresa distribuidora de pinturas, anticipando que personeros de la misma llevarán a cabo una visita a los inmuebles para hacer el metraje de cada uno a efecto de determinar la cantidad del material necesario para la concreción del proyecto.
También se adjunta una carta de la empresa vendedora de pinturas, con el ofrecimiento de otorgar un descuento especial a los vecinos. Sobre este punto surgen interrogantes que podrían poner en entredicho la transparencia de este proyecto, pues obviamente se están utilizando recursos municipales para beneficiar a una casa comercial. No cabe duda que se está induciendo a los vecinos a comprar la pintura en esa empresa, lo cual podría configurar un acto reñido con la ley.
Por otra parte, la Dirección del Centro Histórico deberá respetar las fachadas pintadas recientemente por los vecinos y garantizar que la actividad de remozamiento no sea el resultado de una acción coactiva, pues ante la escalada inflacionaria que sufre la población este es el momento menos oportuno para provocar gastos innecesarios al vecindario.