Las PMT y sus arbitrariedades


Me refiero especí­ficamente a las PMT de los municipios de Mixco y Guatemala, de las otras no tengo evidencias.

Milton Alfredo Torres Valenzuela

El tránsito se ha ordenado, especialmente en las horas pico; hay más control en cuanto a pilotos en estado de ebriedad, lugares de estacionamiento; conductores sin licencia o con la licencia vencida; pilotos irresponsables que hablan por sus celulares mientras conducen; ayuda en caso de accidentes o desperfectos mecánicos; colaboración en eventos sociales y polí­ticos que ameritan la especial conducción del tránsito, servicios de grúas y remolques en caso de averí­as en los automóviles, etc. Todo esto está muy bien, el control de las infracciones al reglamento de tránsito y sus respectivas multas, las cuales se incrementan cada cierto tiempo a saber por qué razones o bajo qué criterios. Lo cierto es que muchas cosas han mejorado en relación al tránsito en el área metropolitana, pero no todo anda bien. Por ejemplo, resulta totalmente arbitrario y por arbitrario inaceptable, que los conductores de buses urbanos tengan el privilegio de estacionarse donde se les de la gana y el tiempo que se les antoje para esperar pasaje o simplemente para platicar entre ellos o con sus brochas. Yo he visto, por ejemplo, en la entrada a las Bodegas Mixco norte, camino a San Juan Sacatepéquez, carretera donde por cierto se ven los peores especí­menes de la especie chofer de bus de parrilla, pasar sobre los derechos de los demás ciudadanos, esperando durante largos minutos a los trabajadores de las fábricas aledañas, sin orillarse, teniendo todo el espacio necesario, y a veces, incluso, ocupando los dos carriles de dicha carretera, angosta y peligrosa de por sí­, sin que ninguna autoridad de tránsito ponga un alto a dicho abuso. Y éste es sólo un ejemplo. Así­ podrí­a citar más. Por las noches es común ver, también por la calzada San Juan, a la altura de EMPAGUA y por la Plaza Florida, camiones chatarreros que con toda tranquilidad se conducen con decenas de tubos sueltos que hacen las veces de baranda en sus carrocerí­as, con tales armatostes los accidentes están más que anunciados. Lo mismo ocurre con otros picops cuyas carrocerí­as han sido modificadas y son mucho más anchas de lo permitido. Y la PMT? bien gracias.

Lo anterior evidencia un alto grado de arbitrariedad lo que, a mediano y largo plazo, provoca falta de credibilidad en los organismos e instituciones y, a largo plazo, su deterioro y crisis.