Aparentemente, el triunfalismo del que hacen ostentación el candidato presidencial Otto Pérez, los dirigentes y activistas del Partido Patriota, podría revertir la ventaja que las encuestas le atribuyen sobre el también presidenciable ílvaro Colom, de la UNE, de manera que ya no se vislumbra, como hasta hace pocos días, una rotunda victoria del militar, sino que se percibe una cerrada victoria de cualquiera de los dos abanderados.
Esta visión es compartida por diversos observadores políticos y especialmente proyectada por la Fundación de Desarrollo Económico, Social y Cultural (DESC), por medio de su más reciente Informe Guatemala, que estima que, por el momento, hay un empate técnico entre Colom y Pérez, en lo que concierne a las intenciones de votos, de tal manera que pequeños errores podrían determinar la victoria de uno a costas del otro, obviamente.
Quizá por haber sido herido en su orgullo, más que por otra razón, hasta el editorialista de Prensa Libre tituló su comentario «El arriesgado triunfalismo» de Pérez, porque se negó a participar en un foro organizado por ese matutino, al que se había comprometido, aunque es preciso al indicar que esa actitud triunfalista del candidato del PP y su rechazo a enfrentarse con Colom obedecería a la inseguridad del militar en sus planteamientos, o denota desprecio a los electores.
El análisis de la DESC señala que asuntos aparentemente sin mucha importancia pueden decidir la suerte sobre quién será el próximo gobernante, como el caso de que muchos/as ciudadanos/as de las clases media y alta que residen en la capital de la República y en municipios del área metropolitana, que apostaron por el aspirante del PP, otorgándole una amplia victoria en las elecciones de la primera vuelta, podrían optar por ir de paseo a las playas u otros destinos turísticos, antes que acudir a las urnas, en la segunda ronda, tomando en consideración el prolongado asueto del jueves 1 al lunes 5 de noviembre (con puente el viernes 2), aunque podrían suspender su descanso, para depositar su voto la tarde del domingo 4.
Por su parte, Colom y los dirigentes de la UNE tendrían que hacer un gran esfuerzo para lograr el traslado de sus simpatizantes del interior del país -especialmente en el norte y el occidente-, por medio de autobuses, a las mesas receptoras de votos, con lo que se rompería con la tradicional apatía de los habitantes de las zonas rurales, en lo que atañe a no ir a sufragar en la segunda ronda.
Si se cumplieran esos dos factores, más la negativa de Pérez a los foros a los que fue invitado, probablemente la ventaja que aún conserva en la intención de voto y que se ha ido reduciendo, podría provocar la victoria de Colom o un triunfo del candidato del Partido Patriota, pero con mínima diferencia de votos, que le restaría representatividad, y lo que, a la vez, podría generar acciones legales de nulidad de parte de la UNE, tornando más crispante la ya de por sí el exasperado estado de ánimo de los dirigentes y candidatos presidenciales de ambos partidos.
Adicionalmente, otro elemento que también afectaría la candidatura del general Pérez, se refiere a lo que el análisis de la DESC califica de divisiones en el comité ejecutivo del Partido Patriota, porque dos corrientes estarían pujando por el poder, que se entremezclan con rivalidades personales.
Según el informe al que tuve acceso por el correo electrónico, el diputado electo Alejandro Sinilbaldi ha entablado una sorda lucha contra la estridente parlamentaria Roxana Baldetti por el control del partido, tras de Pérez Molina, teniendo como aliada a la señora Rosa de Pérez, esposa del presidenciable, a quien no le hace ninguna gracia que su marido ande de un lado para otro con su más cercana colaboradora, dando lugar a murmuraciones de todo tipo, especialmente de triángulo amoroso.
En resumen, se ha ido desdibujando la aparente certeza de que Pérez ganaría fácilmente las elecciones, y aumenta la posibilidad de que Colom lo puede alcanzar y superar, como anteriormente ocurrió, sólo que a la inversa.
(Un dirigente ultraderechista del PP le comenta a Romualdo: Con nuestro gobierno, el que nazca pobre y enfermo tiene grandes posibilidades de que, al crecer, se le desarrollen ambas condiciones).