El pasado martes mi celular empezó a recibir mensajes de texto enviados mediante una página web. El primero decía: «webmsg: Jaguar Justiciero Si Colom pierde por la renuncia del hueco de tu hijo nos lo vamos a echar y decile que deje de hablar mierdas que eso se paga». Segundos después entraba otro con la siguiente leyenda: «webms: JJ Si por el culero de tu hijo Colom pierde preparate para llevarle flores a su tumba por culero y hablador y decile que se calle.» Por la noche me decían: «wbsmsg: Jaguar Justiciero Que el hueco de tu hijito se vaya a la mierda en 48 horas sino lo matamos por hablar mierdas quedas advertido cerote.»
ocmarroq@lahora.com.gt
En correos electrónicos enviados a mi buzón de La Hora y con copia a varios periodistas de este y otros medios, enviaron mensajes similares, además de los que de manera directa enviaron al teléfono y al correo de José Carlos mi hijo. En otras palabras, algunos simpatizantes de la UNE revivieron al Jaguar Justiciero sintiendo que pueden perder las elecciones y culpan de ello a mi hijo, lo cual demuestra cuán ciegos son porque si eso ocurre, será por la clase de candidato que tienen y no por otra razón.
En efecto, cuando el diputado Fajardo votó contra la CICIG en el Congreso, me informaron que no lo hizo por sus pistolas sino que con la debida instrucción de su superior. Por ello fue tanta vacilación del candidato que se tomó como diez días para decidir qué hacía con el representante. Y si ser un líder sin carácter para tomar decisiones es fatal, mucho más lo es no poder tomar decisiones porque alguna cola machucada lo impide.
Esta semana Poncho Bauer Paiz empezó a comentar el caso de José Carlos y decía que él se preocupó cuando supo que iba a trabajar con la UNE y Colom y afirmó que sabe que yo también me preocupé. Es cierto porque, como se lo dije a mi hijo cuando me informó de su decisión, la historia reciente demuestra que ese candidato ha terminado traicionando a todos los que en algún momento le ayudaron. Alguien de su muy cercano entorno familiar me dijo, recién pasado el atentado contra José Carlos, que no me confundiera porque no era de la estirpe de los Colom que yo conocía y había tratado.
Yo fui estrecho colaborador de Manuel Colom Argueta y todos los que estuvimos cerca de él hasta su muerte y durante su actividad política sabemos que el señor ílvaro Colom nunca apareció cerca de su tío y que si salió a la palestra política fue cabalmente por Poncho Bauer, quien se lo sacó de la manga como candidato para representar a la izquierda hace tres elecciones, precisamente cuando otros habíamos estructurado un movimiento amplio que se resistía a caer bajo el control de la comandancia guerrillera que terminó apadrinando a Colom.
Si el Jaguar Justiciero quiere eliminar al responsable de una derrota de Colom, tendrían que cargarse al candidato, porque nadie sino él será responsable por sus indefiniciones y por su falta de liderazgo. Culpar a otros del fracaso causado por el mal candidato es infantil y evidente muestra de desesperación.
Hace más de un año vivimos en zozobra por la seguridad de José Carlos pero gracias a Dios no es porque se haya convertido en un sinvergí¼enza dispuesto a sacrificar sus principios por la ambición de poder. No es fácil sobrellevar esa situación, pero sigo sintiendo orgullo por el papel que ha desempeñado.