ílvaro Colom está cerca de perder las elecciones presidenciales debido a múltiples errores, pero, talvez el más fatal para sus aspiraciones ocurrió cuando el diputado César Fajardo votó en contra de la instalación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Este hecho puso al descubierto que Fajardo es el interlocutor de uno de los círculos que rodea a Colom, integrado por personajes señalados de tener vínculos con el contrabando y el crimen organizado, como los militares Jacobo Salán Sánchez, Francisco Ortega Menaldo y Napoleón Rojas.
En 2002, Estados Unidos le revocó la visa a Ortega Menaldo, un General retirado que integra «La Cofradía», una fraternidad de oficiales de inteligencia militar, activos y retirados. Los dirigentes de esa camarilla se vincularon a la corrupción durante el régimen de Lucas García (julio de 1978-marzo de 1982). Durante la guerra interna formaban parte de un grupo de militares de línea dura conocido como «los estratégicos».
Otro militar vinculado con la UNE es Jacobo Salán, dado de baja del Ejército y miembro de la Red Moreno de contrabando, encabezada por Alfredo Moreno Molina, de origen salvadoreño. La Red estableció sus estructuras en el sistema de aduanas y otras dependencias de la cartera de finanzas públicas, desde donde realizó contrabando y fraudes fiscales.
También cabe mencionar al «Grupo Salvavidas», que ha integrado una poderosa red conectada con todas las esferas públicas y políticas de Guatemala. Su «canal de distribución» sería Jacques Boussinot, uno de los más importantes financistas de la UNE. En la edición de ayer de elPeriódico se afirma que éste «ha sido mencionado por los miembros de la UNE, no de forma oficial, como posible secretario privado de ílvaro Colom, de llegar a la Presidencia».
Otro militar retirado, sin visa estadounidense y de los círculos de la UNE es Napoleón Rojas, «jefe de facto» del Estado Mayor Presidencial y acusado del desfalco del CHN. En 2003 se le abrió un proceso penal por presuntos nexos con el crimen organizado. Fue postulado sin éxito por el FRG para ocupar una curul por Santa Rosa.
«La Cofradía», la «Red Moreno» y el «Grupo Salvavidas», son importantes grupos que dominan el crimen organizado en Guatemala, según la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), la cual publicó la investigación «Poderes Ocultos. Grupos ilegales armados en la Guatemala postconflicto y las fuerzas detrás de ellos» (2005).
Estas organizaciones forman una «red secreta y amorfa conocida como poderes ocultos, que ejercieron influencia en el gobierno de Alfonso Portillo y continúan operando durante la administración de Oscar Berger. Sus actividades socavan el sistema judicial, valiéndose de sus conexiones políticas, la corrupción y la violencia». WOLA indica que estos grupos «perpetúan el clima de inseguridad y socavan el estado de derecho», por lo que demanda proceder a su desmantelamiento inmediato para rescatar las posibilidades democráticas en Guatemala.